El calor extremo y la alta humedad característicos del sur de Florida representan una amenaza invisible que condiciona la vida de los sobrevivientes de cáncer. Un nuevo estudio de la Universidad de Miami, titulado “When it comes to heat, I retreat” (Cuando se trata del calor, me retiro), publicado en la revista Environmental Research: Climate, revela cómo 20 personas con antecedentes de cáncer enfrentan el calor crónico en los condados de Miami-Dade y Broward.
Mecanismos de adaptación al calor extremo
La investigadora principal del estudio, Kilan Ashad-Bishop, profesora asistente de la Universidad de Miami, señaló que los participantes describieron depender más del aire acondicionado, reducir las actividades sociales y reprogramar citas para evitar las horas más calurosas del día. Incluso salir de casa durante 30 a 45 minutos puede provocar niebla mental y agotamiento, obligando a muchos a permanecer en el interior el resto del día. Un sobreviviente de cáncer de próstata declaró:
“Puedo salir al exterior durante 30 minutos o una hora como máximo. Básicamente estoy dentro de casa todo el día. Mantenerme fresco es lo que más me importa”.
Casos graves y consecuencias médicas
En algunos casos, las consecuencias fueron lo suficientemente graves como para requerir atención médica de emergencia. Una participante con linfoma recurrente, que utilizó el seudónimo de Anita para proteger su privacidad, relató que fue hospitalizada tras sufrir una convulsión inducida por el calor. “No puedo exponerme al calor con mis medicamentos. Algunos me producen urticaria, sarpullido… si te gusta estar al sol, no puedes. Así que yo no lo hago”, explicó.
Aislamiento social y salud mental
El encierro forzado también tiene un costo. Pasar más tiempo solo o limitar las interacciones sociales a una pareja puede contribuir al aislamiento y otros problemas de salud mental, advirtió Ashad-Bishop. “Si no consideramos el contexto del cambio climático, veremos a más personas tratando de adaptarse al clima extremo de formas que, como sabemos por décadas de trabajo, amenazan su salud de otras maneras”.
Impacto del cambio climático y vulnerabilidad financiera
El cambio climático está aumentando significativamente el número de días peligrosamente calurosos en el sur de Florida, y las noches ofrecen menos alivio que antes. Varios participantes indicaron que el calor extremo los llevó a posponer citas médicas porque se sentían enfermos o incómodos al viajar al exterior. Aunque la mayoría terminó asistiendo, los investigadores consideran que los retrasos siguen siendo una preocupación. “Anita” comentó que en ocasiones el consultorio de su médico le llamaba un Uber cuando sufría agotamiento por calor.
Investigaciones previas ya habían demostrado que los pacientes con cáncer pueden ser especialmente vulnerables a enfermedades relacionadas con el calor debido a dificultades para regular la temperatura corporal, deshidratación por medicamentos, fatiga y limitaciones económicas que dificultan pagar las facturas de electricidad. Sin embargo, a pesar de las frecuentes interacciones con distintos proveedores de salud, la mayoría de los participantes dijo que las conversaciones sobre los riesgos del calor eran escasas.

Hacia un sistema de salud más consciente del clima
La coinvestigadora Felicia Casanova afirmó que uno de los objetivos del estudio es empoderar a los pacientes para que pregunten más sobre cómo el calor puede interactuar con sus planes de tratamiento. “A menudo pasa desapercibido o se diagnostica erróneamente como otra cosa, y creo que hay un peligro en eso”. Cuando Anita informó por primera vez a una enfermera sobre su sensibilidad al calor, le dijeron que probablemente era la menopausia, antes de ser hospitalizada por una convulsión inducida por el calor.
Considerar factores ambientales como el calor supondría un cambio en la forma en que los profesionales de la salud trabajan con sus pacientes. “Al pensar en cómo será nuestra salud en un clima que cambia rápidamente, tenemos que ir más allá de la satisfacción de las necesidades básicas”, enfatizó Ashad-Bishop. Esto podría incluir programas adicionales de educación y asistencia energética para ayudar a los pacientes con cáncer a pagar sus facturas de aire acondicionado.
Próximos pasos de la investigación
Casanova indicó que los investigadores esperan continuar estudiando el tema y reunir suficiente evidencia para respaldar cambios dentro del sistema de salud, incluyendo la educación de los pacientes sobre la exposición crónica al calor. Ashad-Bishop reconoció que quedan muchas preguntas sin respuesta, como el efecto de tratamientos como la quimioterapia en la susceptibilidad al calor, y que el estudio con 20 personas es limitado, pero constituye un punto de partida para investigar el impacto del calor en los pacientes con cáncer.