Impacto devastador del doble terremoto en Venezuela
Dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron la costa caribeña de Venezuela el miércoles por la noche, dejando un saldo de más de 180 muertos y 1.500 heridos, según informaron las autoridades. Más de 250 edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales graves, especialmente en el estado La Guaira, declarado zona de desastre.

Mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj, miles de familiares dentro y fuera de Venezuela viven horas de angustia sin saber la suerte de sus seres queridos. La falta de señal telefónica y eléctrica dificulta la comunicación, especialmente en las zonas más afectadas.
La angustia de las familias venezolanas en el extranjero
Nilka Simosa Verde, una venezolano-estadounidense residente en Miami Beach, ha estado esperando noticias de su familia desde que ocurrieron los sismos. Su padre de 84 años está a salvo, pero su cuñada y los hijos de esta —Gabriel, de 19 años; Cesar, de 11; y Amelie, de 9— se encontraban en un edificio de 12 pisos que colapsó en Los Corales, La Guaira. “Mi papá me dijo: ‘Hija, si Dios fue misericordioso, se los llevó juntos’”, relató Simosa Verde entre lágrimas.
“Mi papá me dijo: ‘Hija, si Dios fue misericordioso, se los llevó juntos’”. — Nilka Simosa Verde
Denys Silva, quien vive en Iowa, sigue de lejos la desesperación de su hermana Laura Silva, cuyo esposo, el reconocido artista venezolano Onai Quiñones, quedó atrapado en su apartamento en el barrio Caraballeda de La Guaira. El edificio se derrumbó minutos después del primer sismo. Laura espera cerca de los escombros, sin noticias de él.
María Eugenia Pardo, residente de Wellington en el condado de Palm Beach, Florida, busca desesperadamente a su primo, su esposa, sus dos hijas y su suegra, todos desaparecidos en La Guaira. “Estoy paralizada por primera vez en mi vida. No veo cómo ayudar”, expresó, señalando que el Aeropuerto Internacional de Maiquetía quedó destruido, dificultando la llegada de ayuda.
Comunicaciones colapsadas y sitios de búsqueda
Lismer Meléndez, residente de Miami, no pudo contactar a su familia en Maracay, estado Aragua, durante más de una hora debido a las fallas en las redes de comunicación. Afortunadamente, sus parientes están a salvo, aunque varias áreas de Aragua, como Turmero y Cagua, sufrieron daños estructurales considerables.
Para paliar la incertidumbre, surgieron plataformas como Desaparecidos Terremoto Venezuela, donde decenas de miles de personas han sido reportadas como desaparecidas y cientos han sido localizadas. Grupos de WhatsApp y redes sociales se han convertido en herramientas vitales para la búsqueda.
La conexión con los lugares de origen
Lisbeth De Cambra, ex periodista venezolana que ahora vive en Orlando, perdió su apartamento frente a la playa en Tanaguarena, La Guaira, y a varios amigos que aún vivían allí. “No solo perdimos una propiedad; se desgarró algo que había crecido contigo”, lamentó. “Es como vivir en una película de terror”.
El presidente encargado de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia la noche del miércoles. Modelos del Servicio Geológico de Estados Unidos sugieren que un sismo de esta magnitud podría causar decenas de miles de víctimas. Mientras tanto, las familias dentro y fuera del país siguen esperando, rezando por un milagro.