Decisión Judicial Clave en el Caso de Voyeurismo a Bordo del Symphony of the Seas
En una victoria legal significativa, las presuntas víctimas de voyeurismo a bordo del crucero Symphony of the Seas de Royal Caribbean han obtenido un fallo judicial que rechaza el intento de la compañía de forzarlas a un arbitraje individual. El 26 de mayo de 2026, el juez federal de Miami Darrin Gayles confirmó plenamente la recomendación de la magistrada Detra Shaw-Wilder, quien en abril había dictaminado en contra de la moción de Royal Caribbean para obligar a las víctimas a un proceso de arbitraje secreto y corporativo.
Detalles del Fallo
El juez Gayles adoptó sin cambios el informe de la magistrada Shaw-Wilder, señalando que “está de acuerdo con las conclusiones bien razonadas y la recomendación” de la magistrada. En su resolución, Shaw-Wilder determinó que tanto la Ley para Acabar con el Arbitraje Forzado de Agresiones y Acoso Sexual (EFAA) como la ley marítima impiden que el tribunal exija a los demandantes someterse al arbitraje estipulado en los contratos de los pasajeros. Royal Caribbean había argumentado que los boletos de crucero incluían una cláusula de arbitraje obligatorio, pero los abogados de las víctimas, respaldados por la EFAA de 2022, demostraron que el voyeurismo constituye acoso sexual sin necesidad de contacto físico.
Antecedentes del Caso
La demanda colectiva fue presentada el 15 de octubre de 2024 en el tribunal federal de Miami contra Royal Caribbean Cruises y Arvin Mirasol, ex camarero del barco. La demandante, identificada como Jane Doe, viajaba a bordo del Symphony of the Seas alrededor del 25 de febrero de 2024. Mirasol, quien se encargaba de la limpieza de cabinas, instaló cámaras ocultas para grabar a pasajeras desnudas, incluyendo a una niña de aproximadamente 10 años. Tras declararse culpable, fue condenado a 30 años de prisión.
La demanda colectiva inicial estima que hasta 960 pasajeros podrían ser víctimas, definiendo la clase como aquellos que viajaron entre el 1 de diciembre de 2023 y el 26 de febrero de 2024 en cabinas atendidas por Mirasol. Debido a la naturaleza sexual de los crímenes y la edad de las víctimas, sus identidades se mantienen bajo reserva.
Argumentos Legales y Significado
Royal Caribbean, representada por la firma Cozen O’Connor, argumentó que los pasajeros habían aceptado el arbitraje al comprar sus boletos y que solo habría excepciones en casos de contacto físico o agresión sexual. Sin embargo, los abogados de las víctimas, de Lipcon, Margulies & Winkleman P.A. y Moskowitz Law Firm, citaron la EFAA y la ley marítima, sosteniendo que el voyeurismo es una forma de acoso sexual que no requiere contacto físico. La magistrada Shaw-Wilder y luego el juez Gayles estuvieron de acuerdo, denegando la moción de la naviera.
“En su informe, la jueza Shaw-Wilder encontró que tanto la Ley para Acabar con el Arbitraje Forzado de Agresiones y Acoso Sexual como la ley marítima impiden que el tribunal haga cumplir la disposición de arbitraje en el contrato de boleto de Royal Caribbean basándose en las reclamaciones de los demandantes”.
— Extracto del fallo del juez Darrin Gayles
Este fallo elimina uno de los mayores obstáculos para que las víctimas puedan exigir responsabilidades a la compañía y obtener indemnizaciones. Royal Caribbean no ha respondido de inmediato a la nueva resolución, aunque continúa apelando el caso en general.

El caso continúa avanzando en los tribunales federales de Fort Lauderdale, y se espera que más víctimas se unan a la demanda colectiva. La decisión de rechazar el arbitraje obligatorio representa un precedente importante para futuros casos de acoso y agresión sexual en la industria de cruceros.