El trágico suceso del 4 de septiembre de 2022
El pasado lunes, la fiscal Laura Adams presentó sus argumentos iniciales en el juicio contra George Pino, un hombre de 54 años acusado de homicidio y muerte por embarcación. El accidente ocurrió el 4 de septiembre de 2022, cuando Pino conducía su bote Robalo de 29 pies por el canal Cutter Bank en Biscayne Bay, rumbo al Ocean Reef Club en north Key Largo. En la embarcación viajaban su hija y varias amigas adolescentes, celebrando su cumpleaños. Según la fiscalía, Pino chocó contra una baliza de acero con señal luminosa verde, provocando la muerte de Luciana «Lucy» Fernandez, de 17 años, y dejando a Katerina «Katy» Puig (ahora de 21) con discapacidades físicas y neurológicas.

Detalles de la acusación: velocidad, alcohol y un “testigo silencioso”
La fiscal Adams describió en el tribunal cómo Pino circulaba por el lado equivocado del canal a casi 50 mph en el momento del impacto, sin usar un interruptor de seguridad (kill switch) para detener los motores. En los nueve segundos previos al choque, señaló que Pino estaba en una “trayectoria de colisión” directa con la baliza. Tras el impacto, todos fueron lanzados al agua. Testigos que llegaron al lugar instaron a Pino a buscar bajo el bote a Lucy, donde finalmente la encontró.
Adams destacó que el GPS de la embarcación actuó como un “testigo silencioso” que no se deja influenciar por dinero, privilegio o poder. Los datos mostraron que Pino viajaba a velocidades de 30 mph durante el día, pero aceleró a 43 mph segundos antes del impacto, alcanzando 47 mph justo antes de golpear la baliza. “Esto no fue un mero accidente o un descuido momentáneo”, afirmó Adams. “Lucy está muerta porque el acusado no cumplió con las normas más básicas en el agua”.
Además, la fiscal mencionó el consumo de alcohol como factor. Las menores de edad a bordo fueron provistas de bebidas alcohólicas; Pino admitió haber ingerido “dos cervezas” ese día. En el bote se encontraron 61 envases de alcohol vacíos o parcialmente llenos cuando la policía lo recuperó al día siguiente del accidente.
La defensa: una tragedia sin intención criminal
El abogado defensor Howard Srebnick calificó el suceso como una tragedia. Sostuvo que no existen límites de velocidad en el agua y que las acciones de Pino no violan la ley. Tampoco hay evidencia de intoxicación, recordó que la FWC (Comisión de Pesca y Conservación de Vida Silvestre de Florida) descartó el alcohol como factor, ya que el investigador principal no observó signos de deterioro. “George nunca pondría en peligro la vida de estas chicas”, afirmó Srebnick, quien pidió una pausa en el juicio cuando su cliente rompió en llanto.
El caso ha generado gran expectación en el sur de Florida por la prominencia de Pino en la comunidad, el hecho de que las jóvenes estudiaban en prestigiosos colegios católicos y las críticas a la investigación inicial. Originalmente, la FWC recomendó tres cargos menores que conllevaban hasta 60 días de cárcel. Sin embargo, tras informes que expusieron fallas en la investigación, la Fiscalía del Condado Miami-Dade reexaminó el caso y, a finales de 2024, presentó cargos por homicidio por embarcación (delito grave de segundo grado, punible hasta con 15 años de prisión). En agosto pasado se añadió el cargo de homicidio involuntario (también con hasta 15 años de cárcel) después de entrevistar a las jóvenes que estaban en el bote.

El juicio continúa y se espera que el jurado decida sobre la responsabilidad de George Pino en esta tragedia que ha marcado a varias familias del sur de Florida.