Una Derrota Amarga en Seattle
La selección de Estados Unidos fue eliminada del Mundial 2026 tras caer 4-1 ante Bélgica en los octavos de final, en un partido disputado el lunes por la noche en el Lumen Field de Seattle. A pesar del apoyo de más de 67,000 aficionados y la controversia previa sobre la suspensión de Folarin Balogun, el equipo estadounidense no pudo mantener el ritmo y sufrió su peor actuación en el torneo.
La Controversia de Balogun y la Intervención de Trump
El delantero estrella Folarin Balogun fue incluido en el once inicial después de que la FIFA suspendiera su sanción de tarjeta roja, tras la intervención del presidente Donald Trump y otros funcionarios gubernamentales. La federación belga apeló la decisión, pero la FIFA la desestimó. El técnico Mauricio Pochettino defendió la inclusión de Balogun, aunque reconoció que el equipo no estuvo a la altura.

Desarrollo del Partido
Bélgica tomó la delantera temprano: en el minuto 9, Charles De Ketelaere anotó tras un pase de Timothy Castagne. Estados Unidos igualó en el minuto 31 con un soberbio tiro libre de Malik Tillman. Sin embargo, dos minutos después, De Ketelaere volvió a marcar de cabeza para poner el 2-1. En la segunda mitad, Hans Vanaken amplió la ventaja a 3-1 tras un error del portero Matt Freese. En el tiempo añadido, Romelu Lukaku sentenció el 4-1.
Declaraciones de los Protagonistas
“Even when we scored the goal to make it 1-1, we concede a goal in the next action, was really tough from the beginning. … The main person responsible is myself.” — Mauricio Pochettino
Pochettino atribuyó la derrota a un mal día y no a las distracciones externas. Por su parte, el entrenador belga Rudi Garcia destacó que su equipo ejecutó el plan de juego a la perfección.
El Futuro de la Selección
Con esta derrota, Estados Unidos suma su cuarta eliminación consecutiva en octavos de final (2010, 2014, 2022, 2026) y no alcanza los cuartos desde 2002. Pochettino se mostró indeciso sobre su continuidad: “Ahora es momento de descansar, pensar y ver qué decisión toma la federación”.
El partido rompió récords de audiencia en EE.UU., con 26.4 millones de televidentes sintonizando el anterior encuentro contra Bosnia. Sin embargo, la magia se desvaneció en Seattle.