Colapso de la red eléctrica desata una nueva ola de protestas
El lunes por la tarde, la red eléctrica de Cuba sufrió un colapso total, dejando a toda la isla sin electricidad, en medio de días de protestas por los prolongados apagones durante el caluroso verano. La empresa estatal Unión Eléctrica anunció una “desconexión total del sistema eléctrico nacional” y está investigando las causas.
Dos horas después, la compañía informó que una unidad generadora en una planta de gas en Jaruco, al este de La Habana, ya estaba en funcionamiento.
Una crisis recurrente
La red eléctrica de Cuba ha colapsado múltiples veces desde 2024, debido a décadas de falta de mantenimiento y modernización de las plantas de energía de la era soviética. Las viejas centrales carecen de capacidad de reserva para absorber fallos y averías, que regularmente desembocan en el colapso de toda la red o de grandes porciones de ella. En marzo de este año, toda la isla se quedó a oscuras en dos ocasiones.
El impacto del bloqueo estadounidense
Un bloqueo de facto impuesto por la administración de Trump para presionar al gobierno comunista a negociar y hacer reformas ha agravado la situación. El líder cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que el gobierno no ha podido importar combustible desde enero, excepto un cargamento de Rusia. Dijo que se está acelerando la instalación de paneles solares, pero es poco probable que proporcionen un alivio inmediato a una población que sufre una grave crisis humanitaria.
La administración Trump ha autorizado algunas ventas de combustible al sector privado, y el gobierno cubano ha comenzado a arrendar gasolineras a empresarios privados. Sin embargo, las regulaciones estadounidenses limitan las ventas a empresas privadas, organizaciones humanitarias y otros usuarios autorizados. Los hospitales, todos estatales, no pueden comprar combustible para sus generadores de respaldo. Citando cifras del gobierno cubano, la ONU informó que alrededor de 100,000 pacientes están esperando cirugías en la isla debido a los cortes de electricidad y la escasez de suministros médicos y medicamentos.
Déficit de generación y apagones extremos
En los últimos días, el déficit de generación ha superado los 2,000 megavatios durante las horas pico, generalmente por la noche, dejando a dos tercios del país sin electricidad al mismo tiempo. Residentes de varias partes de la isla, incluida la capital, han reportado cortes de electricidad que duran hasta 70 horas seguidas.
La crisis energética afecta todos los aspectos de la vida diaria, ya que la falta de electricidad y combustible afecta la distribución de agua, el transporte, la recolección de basura y las comunicaciones, incluidos los servicios de telefonía móvil e internet. Los cubanos han descrito en redes sociales cómo la situación ha cambiado su rutina: algunos se levantan pasada la medianoche para cocinar aprovechando las pocas horas de electricidad, o duermen en el suelo debido al calor insoportable.
“Treinta y cuatro horas seguidas sin electricidad ni agua. Mis niñas pequeñas están durmiendo en el suelo otra vez, devoradas por mosquitos y jejenes, y sin agua fría para beber”, publicó el destacado actor cubano Luis Alberto García en Facebook el domingo. “Un consejo: no pongan tan fácil no ser un revolucionario”.
Protestas cotidianas
Las protestas diarias, que durante décadas fueron una rareza, ahora son comunes en la isla. Durante los apagones nocturnos, los residentes golpean ollas y sartenes, salen a las calles a protestar o prenden fuego a la basura acumulada en las calles. Pero las protestas también ocurren durante el día.
El domingo, algunos residentes de Mantilla, un barrio en las afueras de La Habana, bloquearon una calle con cubos para protestar por varios días sin agua corriente. La semana pasada, algunos residentes de Regla, otro suburbio cercano a la capital, salieron a las calles golpeando ollas, cantando el himno nacional y gritando “Basta”. La mayoría de los manifestantes eran mujeres, según videos publicados por Cubanet, un medio de noticias cubano con sede en Miami.

La imagen muestra la oscuridad que envuelve a la isla durante el apagón total.
La situación humanitaria se agrava
La crisis humanitaria en Cuba se profundiza ante la falta de electricidad y combustible. Miles de pacientes esperan cirugías, y la escasez de suministros médicos empeora. Mientras el gobierno acelera la instalación de paneles solares, la solución a largo plazo parece lejana para una población que enfrenta un verano sin electricidad.