Gobierno cubano anuncia histórica apertura económica y privatización de empresas
El gobierno comunista de Cuba abrirá sectores clave como la banca y la energía al capital privado y a empresas extranjeras, y comenzará la privatización de empresas estatales mediante la venta de acciones, según anunció este jueves el primer ministro Manuel Marrero ante la Asamblea Nacional.
Estas medidas son las más significativas dentro de un paquete de reformas de mercado que los líderes cubanos han acelerado para mantenerse en el poder en medio de una severa crisis humanitaria, protestas diarias y presión de la administración de Donald Trump para modernizar el país y realizar cambios democráticos.
Reformas clave anunciadas
- Apertura de sectores: Banca y energía al capital privado y empresas extranjeras.
- Privatización: Venta de acciones de empresas estatales.
- Descentralización: Mayor autonomía para empresas estatales.
- Inversión extranjera: Permitida en el sector privado.
- Reducción del rol del gobierno: Se busca transferir la gestión de zoológicos y acuarios a manos privadas.

Declaraciones de los líderes cubanos
“Nuestra amada Cuba vive las horas más difíciles de este siglo, y tenemos la responsabilidad histórica de salvarla”, dijo el presidente Miguel Díaz-Canel. “En nuestro esfuerzo por corregir errores y deficiencias frente al bloqueo externo, hemos acordado emprender la siempre delicada misión de abrir aún más la economía, priorizando a los cubanos, ya sea que residan en el país o en el extranjero.”
Díaz-Canel dejó claro que estas decisiones no están vinculadas a negociaciones con Estados Unidos y que Cuba no hará concesiones políticas. “Cuba no pedirá permiso para existir ni renunciará a su soberanía”, agregó.

Por su parte, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro y figura clave en las negociaciones, declaró en una entrevista que “el camino del diálogo es el que nos acerca, no la confrontación. Pero esas oportunidades nunca se basarán en condicionamientos, imposiciones, ni en que nuestro pueblo se someta a exigencias que no serán posibles.”
Reacciones y dudas sobre la implementación
El paquete de reformas es extenso y tomará tiempo para que economistas, expertos y la comunidad empresarial comprendan su alcance. Los detalles aún son escasos y persisten preguntas clave sobre su implementación.
El empresario cubanoamericano Hugo Cancio, quien ha impulsado reformas en Cuba, señaló: “Las medidas anunciadas representan un reconocimiento de las realidades económicas que muchos cubanos hemos señalado durante años. Son un paso positivo, pero el verdadero desafío no es anunciar cambios, sino crear las garantías legales, financieras y de propiedad que generen la confianza necesaria para atraer inversión y producir resultados concretos.”
Sin embargo, la confianza en el gobierno y su capacidad para pasar de las palabras a la acción es baja entre los cubanos en el exilio y los inversores extranjeros. Empresarios como Carlos Saladrigas y Jorge Mas indicaron que no fluirán inversiones importantes hasta que exista un estado de derecho en Cuba.

Ric Herrero, director ejecutivo del Cuba Study Group, quien ha estudiado procesos similares en China y Vietnam, advirtió que la venta de acciones y activos de empresas estatales podría convertirse en “una piñata”, con empresas estadounidenses y extranjeras comprando activos cubanos a bajo costo, similar a las privatizaciones rápidas tras la caída del comunismo en Rusia. “Dado el enfoque de esta administración en ‘América primero’, es previsible que las empresas estadounidenses sean las primeras en moverse e intentar asegurar una licencia e invertir en algunos de estos activos en dificultades”, dijo.
El gobierno de Trump aún no ha comentado sobre las reformas propuestas. Pero los exiliados cubanos, que esperan una apertura democrática bajo Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, probablemente se sentirán decepcionados si la administración mira las reformas con aprobación y busca involucrarse con el actual liderazgo para avanzar en una agenda económica, similar a cómo está lidiando con Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. “No se equivoquen, el manual es Venezuela”, concluyó Herrero.