NASA transforma estrategia de comunicaciones interplanetarias
Tras décadas de construir sus propios satélites de retransmisión, la NASA está cambiando hacia un modelo de compra de conectividad como servicio, similar al que utiliza para lanzamientos y transporte de astronautas.
Este giro estratégico ha desatado una carrera entre compañías espaciales para desarrollar la infraestructura que mantendrá las misiones marcianas conectadas. Lo que está en juego no es un contrato aislado, sino el futuro del flujo de datos entre la Tierra y Marte.

Reemplazo de infraestructura heredada
El nuevo enfoque combinará activos de la NASA con infraestructura comercial, reemplazando gradualmente la red fragmentada actual que depende de orbitadores como Mars Reconnaissance Orbiter y MAVEN. Estos equipos recogen datos de rovers y módulos de aterrizaje para transmitirlos a las antenas de la Red del Espacio Profundo (DSN) en la Tierra.
Aunque los satélites actuales funcionan adecuadamente, nunca fueron concebidos como solución permanente. La última revisión de misiones planetarias destaca el papel crítico de MAVEN y planea mantenerlo operativo hasta principios de la década de 2030, pero eventualmente esta tecnología quedará obsoleta.
Llamado a la industria espacial
El programa de Comunicaciones y Navegación Espacial (SCaN) de la NASA, gestor de la DSN, busca soluciones para reforzar estos sistemas envejecidos. Según una solicitud de propuestas (RFP) publicada en julio de 2025 con fecha límite hoy 15 de agosto de 2025, el objetivo es crear un mercado interoperable donde la NASA sea un cliente más, no el operador exclusivo.
- Enfoque inicial: Estudios de viabilidad (no compras inmediatas)
- Dos componentes clave: «Troncal lunar» Tierra-Luna y comunicaciones integrales Tierra-Marte
- Desafíos técnicos: Distancias interplanetarias, latencia, interferencia solar y sistemas tolerantes a fallos
Competidores clave en la carrera marciana
Varias empresas ya han presentado propuestas concretas:
- Blue Origin: Reveló un Orbitador de Telecomunicaciones para Marte basado en su plataforma Blue Ring, con capacidad operativa proyectada para 2028
- Rocket Lab: Desarrolla concepto de orbitador como elemento central para la campaña Mars Sample Return
- SpaceX: Propone adaptar satélites de comunicación terrestres (derivados de Starlink) para operar en Marte
En 2024, el Programa de Exploración de Marte de la NASA financió 12 estudios de servicios comerciales, incluyendo tres enfocados en retransmisión de nueva generación para SpaceX, Lockheed Martin y Blue Origin.

Visión de futuro
El objetivo final es transformar la exploración planetaria de misiones científicas puntuales a una presencia humana permanente en la Luna y, eventualmente, en Marte. Esta infraestructura comercial de comunicaciones constituye el sistema circulatorio esencial para la próxima era de exploración espacial.