El nuevo panorama de las cuentas en los restaurantes de Miami
Hasta hace poco, las cuentas de los restaurantes mostraban solo el costo de la comida y una línea para la propina. Sin embargo, en 2023, los comensales en Miami se enfrentan a cargos adicionales cada vez más frecuentes: las tarifas por pagar con tarjeta de crédito. Estas tarifas, que suelen rondar el 3% de la cuenta, están generando frustración entre los clientes y son parte de una tendencia que afecta a toda la industria.
La perspectiva del cliente: ¿Por qué la molestia?
Patrick Whiteside, residente de West Miami, dice que estas tarifas se han vuelto “el nuevo normal”. “Lo veo cada vez más. Pasó de ser un cargo ocasional a verlo todo el tiempo”, comenta, tras notar el cobro en su restaurante favorito, Semilla Eatery and Bar en Miami Beach. Por su parte, Marta Mejia, de Brickell, afirma que se enfurece cuando ve un cargo no explicado: “Reacciono si me cobran sin decirme. Quiero saber: ¿Qué es este cargo? No me gusta que me obliguen a pagar sin conocimiento”. Y Vinicio Ruiz-Gomes, de West Kendall, señala que la práctica se extiende a otros negocios. “Mi mecánico no acepta tarjetas sin recargo. Mi barbero, igual. Es una plaga. Estoy considerando llevar cheques para ver si los aceptan”, añade.

El punto de vista del restaurador: Márgenes estrechos
Giovanni Astudillo, dueño de Certo Italian Restaurant en West Miami, abrió su negocio en 2022. Con más de 30 años en la industria, sabe que los márgenes de ganancia en los restaurantes son extremadamente bajos. Según la National Restaurant Association, un restaurante típico opera con un margen de 3 a 5%. “Cuando llega fin de mes, es difícil. Lidiamos con el aumento de precios, equipos que se descomponen. Aunque somos populares, estuvimos a punto de cerrar”, confiesa Astudillo. Para él, cobrar la tarifa de la tarjeta al cliente es una forma de evitar subir los precios del menú, que pueden fluctuar por la economía incierta. “No puedo subir el precio de la lasaña una semana porque los ingredientes subieron, si luego pueden bajar”, explica.
Las tarifas de procesamiento de tarjetas de crédito han aumentado, y para los restaurantes pequeños, esto representa un gasto significativo. Lisa Cain, profesora asociada de la Escuela de Gestión Hotelera y Turística Chaplin de la FIU, señala que los comensales sufren de “fatiga de propinas”, un fenómeno post-pandemia donde las pantallas de pago piden propinas en casi todos los establecimientos. “Es un subproducto de la pandemia y el movimiento hacia una sociedad sin efectivo”, dice Cain. “Ahora te piden propina hasta en tintorerías o delis”.
Nueva ley en Florida para mayor transparencia
A partir del 1 de julio, una nueva ley estatal en Florida exigirá que cualquier “cargo operativo”, incluyendo tarifas de procesamiento de tarjetas de crédito, cargos por entrega y otros recargos, sea divulgado de forma clara y visible. Según Samantha Padgett, vicepresidenta de relaciones gubernamentales de la Asociación de Restaurantes y Alojamiento de Florida, “el enfoque de la legislación es asegurar que el cliente esté completamente informado y no se sorprenda al pagar una tarifa”. El aviso deberá aparecer en letra similar al resto del menú o en un letrero cerca de la caja.
El futuro: ¿Hacia dónde van las tarifas?
A nivel nacional, se debate la Ley de Competencia de Tarjetas de Crédito (Credit Card Competition Act), que busca reducir las altas comisiones de intercambio (swipe fees) que han aumentado un 70% desde 2020. Sean Kennedy, vicepresidente de asuntos públicos de la National Restaurant Association, señala que mientras el beneficio promedio de un restaurante en 2025 fue del 3.8%, el 42% de los restaurantes reportaron no ser rentables. “Las tarifas de intercambio han aumentado un 70% desde 2020, mientras que las ganancias de los restaurantes han sido mínimas”, explica.
Mientras tanto, los clientes tienen opciones: usar tarjeta de débito, llevar efectivo, o simplemente aceptar el cargo. Patrick Whiteside lo resume: “Me gusta Semilla, así que volveré. Dividido entre cuatro personas, no es tanto. No tengo confianza en que la tarifa desaparezca, así que la pagaré y me quejaré en silencio”.
Este artículo se basa en información proporcionada por el Miami Herald y otras fuentes del sector.