La NHTSA investiga al Tesla Cybercab por su diseño sin volante ni pedales
El principal regulador de seguridad automotriz de Estados Unidos ha abierto una investigación sobre la decisión de Tesla de lanzar su nuevo Cybercab en vías públicas sin volante ni pedales. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés) anunció el viernes por la mañana que inició la pesquisa apenas horas después de que los primeros Cybercabs comenzaran a circular por las calles de Austin, Texas.

¿Por qué la NHTSA investiga al Cybercab?
Las normas federales de seguridad vehicular exigen controles manuales como el pedal de freno. Sin embargo, el Departamento de Transporte propuso recientemente eliminar estos requisitos para los vehículos diseñados para ser conducidos de forma autónoma. Este desfase normativo está en el centro de la revisión.

“NHTSA apoya plenamente el desarrollo y el despliegue seguros de los vehículos automatizados. Pero, como regulador federal, debemos asegurarnos de que se cumplan todas nuestras leyes”, señaló el administrador Jonathan Morrison.
Morrison explicó que el enfoque de equilibrar la innovación con la supervisión de seguridad permitirá a Estados Unidos mantener su liderazgo global en innovación de vehículos autónomos.
Autocertificación del Cybercab: qué examinará la NHTSA
En su anuncio, la NHTSA dijo que Tesla le informó que autocertificó el Cybercab como conforme con todas las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (FMVSS). Tradicionalmente, los fabricantes autocertifican sus vehículos ante estas reglas, pero la agencia quiere revisar a fondo ese proceso.
La agencia indicó que abre la investigación para examinar el proceso y los datos técnicos en los que Tesla se basó al certificar el Cybercab, así como los asuntos relacionados. La NHTSA también evaluará en qué medida la certificación de Tesla dependió de determinar que ciertos estándares federales no son aplicables al Cybercab.

El precedente de Zoox
La investigación tiene un antecedente directo. En 2022, Zoox, la empresa de vehículos autónomos propiedad de Amazon, autocertificó su robotaxi de aspecto cúbico, que tampoco tiene controles tradicionales como volante y pedales. La NHTSA respondió con una ‘orden especial’ para solicitar más información y, al año siguiente, abrió formalmente una consulta de auditoría, el mismo proceso que usa ahora con Tesla.
Aunque Zoox estaba todavía en plena fase de pruebas, aquella investigación frenó su camino hacia la comercialización. La compañía mantuvo que el proceso de autocertificación era suficiente y, en 2025, la agencia federal le otorgó una exención para demostrar su tecnología, aunque no para operarla comercialmente.
Después, Zoox completó el proceso oficial y solicitó una exención temporal de la Parte 555 de ocho Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados, con la esperanza de obtener la aprobación final que le permitiera cobrar por viajes en robotaxi.
En julio de 2026, Zoox recibió la aprobación final de esa exención, lo que eliminó uno de los últimos obstáculos regulatorios antes de lanzar su servicio comercial. La aprobación incluyó límites: la compañía puede añadir 2,500 vehículos por año a su flota comercial durante los próximos dos años. Varias semanas después, Zoox abrió su servicio comercial y actualmente cobra por viajes en Las Vegas.
No está claro si Tesla deberá transitar un proceso igual de extenso. Zoox completó el trámite bajo las administraciones de Biden y Trump.
El Cybercab y la transición de las normas de seguridad
El viernes, la NHTSA reconoció que está en proceso de modificar algunas partes de las FMVSS relacionadas con los controles manuales, con el objetivo de “impulsar la innovación estadounidense y mejorar la seguridad en las carreteras”. La agencia dijo que espera concluir estas actualizaciones críticas y eliminar barreras innecesarias para la innovación en vehículos autónomos en los próximos meses. Hasta que ese trabajo se complete, las normas actuales siguen en vigor.