Inversión récord impulsa el desarrollo de ‘fábricas de IA’ con tecnología Nvidia
El proveedor asiático de centros de datos para inteligencia artificial, Firmus AI, anunció este lunes una nueva ronda de financiación por $505 millones de dólares, liderada por la firma de capital Coatue. Esta inyección de capital eleva la valoración post-money de la empresa a $5,500 millones, marcando un hito significativo en el sector de infraestructura para IA.

Una expansión acelerada respaldada por gigantes tecnológicos
Con esta última ronda, Firmus ha logrado recaudar un total de $1,350 millones en solo seis meses. Anteriormente, la compañía con sede en Singapur había levantado AU$330 millones (aproximadamente $215 millones) a una valoración de AU$1,850 millones ($1,200 millones), contando entre sus inversores al gigante de los semiconductores, NVIDIA.
Project Southgate: La red de ‘fábricas de IA’ energéticamente eficientes
El capital se destinará a acelerar el desarrollo de Project Southgate, una red de centros de datos de alta eficiencia que la empresa denomina ‘fábricas de IA’. Esta infraestructura se está construyendo en Australia y Tasmania y se caracteriza por su diseño modular y avanzados sistemas de refrigeración.
Firmus está utilizando los diseños de referencia de NVIDIA para construir estos centros de datos. La nueva generación de instalaciones operará con la futura plataforma Vera Rubin de NVIDIA, el sistema de computación de IA de próxima generación que sucederá a la arquitectura Blackwell y cuya entrega está prevista para la segunda mitad de 2026.

De la minería de Bitcoin a la infraestructura de IA: Una evolución estratégica
La trayectoria de Firmus es un claro ejemplo de las tendencias de inversión actuales. La empresa comenzó proporcionando tecnologías de enfriamiento para la minería de Bitcoin y ha realizado una transición exitosa para convertirse en un proveedor de infraestructura para inteligencia artificial, un movimiento que atrae fuertemente a los inversores.

Este anuncio consolida a Firmus AI como un actor clave en la carrera global por construir la infraestructura física que alimentará la próxima ola de innovación en inteligencia artificial, con un enfoque claro en la sostenibilidad y la eficiencia energética.