Frustración Colectiva: Las Quejas del Better Bus Network
En un grupo de Facebook titulado “Miami Bus Riders Against The Better Bus Network”, la frustración inunda la página. Comentarios como “completo desastre” de Jose Mandriano y “esperar más de una hora” reflejan la realidad de miles de usuarios en el condado de Miami-Dade.
El Lanzamiento y la Promesa Incumplida
La Better Bus Network (BBN) de Miami-Dade se lanzó en noviembre de 2023. Descrita como la mayor renovación del sistema de autobuses en la historia del condado, su objetivo era mejorar el servicio recortando algunas rutas y aumentando la frecuencia en otras.
Sin embargo, para muchos, la rediseño no ha cumplido su promesa. En lugar de mejoras, los usuarios reportan tiempos de espera más largos, autobuses sobrecargados y rutas que ya no los llevan a donde necesitan.
Datos que Preocupan: La Caída en el Uso
Según los datos de ridership del condado de Miami-Dade, el uso de Metrobus declinó cada mes desde octubre de 2025 hasta diciembre de 2025, con caídas que oscilaron entre un 2% y un 10%.
Nueve llamadas telefónicas y 10 correos electrónicos al Departamento de Transporte y Obras Públicas de Miami-Dade, incluyendo a la directora Stacy L. Miller, y al Comité de Transporte de Miami-Dade, no fueron respondidos.
Un Cambio Radical con Consecuencias
El Better Bus Network surgió de un esfuerzo de años para repensar un sistema que no había sido rediseñado completamente en décadas. El rediseño aumentó las rutas de alta frecuencia mientras eliminaba o renovaba otras, forzando a algunos usuarios a depender más de transbordos y caminatas más largas.
“Tuvimos la oportunidad con el Better Bus Network de ver cómo nos volvemos más eficientes”, declaró a WLRN la entonces comisionada de Miami-Dade (y ahora alcaldesa de Miami) Eileen Higgins.
Testimonios de Usuarios: La Realidad Diaria
Jose Hernandez: Los «Autobuses Fantasma»
Jose Hernandez, un estudiante de 19 años de Coral Gables Senior High School, depende del transporte público a diario. Él afirma que “muy a menudo, hay autobuses fantasma que están programados para pasar, pero no hay ningún autobús vinculado a ese viaje en particular”.
Hernandez relata un viaje reciente en la Ruta 77, entre la terminal de autobuses de Aventura y el centro de Miami, donde el hacinamiento fue tan severo que una persona en silla de ruedas no pudo abordar. “No había espacio. El autobús estaba completamente lleno, y tuvieron que quedarse atrás”, dijo.
Gaby Figueredo: La Imprevisibilidad en Horas Pico
Gaby Figueredo, estudiante de segundo año en la Florida International University (FIU) de Allapattah, dice que el Better Bus Network ha hecho sus viajes más impredecibles. Ella depende de las Rutas 54, 3 y 203 para llegar al campus Biscayne Bay de la FIU.
“A veces tengo que esperar dos o tres autobuses porque los primeros están demasiado llenos”, explicó. Para ella, el viaje desde Allapattah al campus Modesto A. Maidique de la FIU es “100 veces más fácil”.
Georgina Reyes: Décadas de la Misma Historia
Georgina Reyes, una residente de Miami de 88 años, ha dependido de los autobuses de Miami-Dade durante unos 45 años, principalmente en la Ruta 36. Los retrasos y los largos tiempos de espera han sido parte del sistema, y en su opinión, “nada ha mejorado”. Los autobuses pueden llegar 15 a 20 minutos tarde.
“No ha cambiado en absoluto”, dijo con un suspiro. “Es lo mismo”.
Análisis de Expertos: El Efecto Dominó
Qianwen Guo, profesora asistente de ingeniería de transporte en la Florida State University, explica que las pequeñas interrupciones pueden tener consecuencias en todo el sistema. “Los viajes perdidos significan más aglomeración, tiempo de espera y conexiones perdidas. Esta incertidumbre afecta la percepción de los pasajeros sobre el tránsito”, afirma Guo.
Esta imprevisibilidad no se limita a un corredor. Por ejemplo, la Ruta 100, que conecta el centro de Miami, Miami Beach y Aventura, y su paso por congestiones de tráfico como el MacArthur Causeway, ayuda a explicar por qué los retrasos pueden convertirse en aglomeraciones.
Una Escena Común: Sin Asientos, Sin Espacio
En una tarde soleada a lo largo de Biscayne Boulevard, un autobús de la Ruta 3 se detiene ya abarrotado, cuerpos presionados contra las ventanas, pasajeros agarrando las barras superiores solo para mantenerse en pie. No queda espacio.
Seis pasajeros se acercan, miran hacia adentro y vacilan. Luego, sin decir una palabra, dan media vuelta. Regresan a la acera. Y todavía, esperan.

Esta historia es el resultado de una asociación entre la Escuela de Periodismo y Medios Lee Caplin de la Florida International University y el Miami Herald.