La UEFA ha acudido a la corte federal de Miami para solicitar pruebas que podrían sustentar un caso penal contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, por el fallido intento de vender una participación multimillonaria en el negocio comercial que respalda a la Copa del Mundo. En una escalada extraordinaria dentro de la crisis que sacudió al fútbol mundial este verano, la UEFA informó que ha contratado abogados suizos que prevén presentar una denuncia penal contra Infantino y potencialmente otros funcionarios de la FIFA por mala gestión criminal.
Ni la FIFA ni otras partes contactadas respondieron a las solicitudes de comentario sobre las alegaciones. La solicitud fue presentada el 27 de agosto al amparo de una ley federal que permite a los tribunales de Estados Unidos asistir investigaciones penales extranjeras. Es importante señalar que Infantino no ha sido acusado de ningún delito en relación con esta transacción y que, hasta ahora, no ha comenzado ningún proceso penal suizo identificado en la solicitud. Las alegaciones de la UEFA aún no han sido resueltas por ningún tribunal.
FIFA Forward Enterprise: la propuesta que dividió al fútbol
La disputa se centra en la efímera propuesta de Infantino de crear una nueva subsidiaria llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), que controlaría los derechos comerciales asociados con la Copa del Mundo masculina y femenina y la Copa Mundial de Clubes. Según la propuesta, se esperaba que inversores externos pagaran aproximadamente 4.200 millones de dólares por cerca del 20% del negocio, lo que implicaba una valoración de unos 20.000 millones de dólares.
El plan se derrumbó en cuestión de días tras una rebelión de confederaciones, federaciones nacionales, jugadores y altos funcionarios de la FIFA. Muchos de los detalles ya habían sido reportados, pero la nueva presentación en Miami revela lo que la UEFA quiere encontrar: las comunicaciones subyacentes, los trabajos de valoración y los registros internos de la FIFA que podrían convertirse en evidencia para las autoridades penales en Suiza. El rastro, ahora, lleva a Coral Gables.
¿Qué busca la UEFA en Miami?
La UEFA pidió a un juez federal del sur de Florida que autorice citaciones judiciales (subpoenas) para obtener documentos y testimonios de dos empresas vinculadas a la FIFA con sede en Coral Gables: FIFA Americas, el brazo operativo de la FIFA en América, y FWC2026 US, la compañía responsable de la Copa Mundial 2026 en Estados Unidos. Ambas comparten oficina principal en 396 Alhambra Circle y, según la UEFA, están entre las mejor posicionadas para tener registros que muestren cómo se concibió, estructuró, valoró y aprobó FFE, junto con comunicaciones entre Infantino y los inversores y asesores involucrados.
La solicitud busca registros que podrían ayudar a determinar si la transacción fue estructurada para el beneficio de la FIFA o para proporcionar ganancias indebidas a inversores externos y funcionarios de la FIFA involucrados en la negociación. También pide información sobre Joshua Kushner, el inversor Greg Maffei y otras personas relacionadas con la propuesta.
Una posible denuncia por mala gestión criminal
Los abogados de la UEFA señalaron al tribunal que, según su información y creencia, las acciones de Infantino alcanzan el nivel de mala gestión criminal.
“Las acciones de Infantino descritas en esta solicitud alcanzan el nivel de mala gestión criminal”, sostuvieron los abogados de la UEFA.
Bajo la ley suiza citada en la solicitud, una persona encargada de la propiedad ajena que incumple sus deberes y causa una pérdida financiera puede enfrentar hasta tres años de prisión. La pena máxima podría elevarse a cinco años si se demuestra que la persona actuó con la intención de obtener una ganancia ilícita para sí misma o para otro. La UEFA señala que la ley suiza le permite denunciar la sospecha y que sus abogados suizos consideran que la perspectiva de un procedimiento penal es lo suficientemente concreta como para buscar evidencia antes de presentar la denuncia.
Subpoenas: qué pruebas se están buscando
Las citaciones que la UEFA quiere emitir son amplias. El organismo europeo busca comunicaciones entre la FIFA y Thrive, la firma de inversión fundada por Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump; con BANN Ventures, la firma de Maffei; y con otros posibles inversores y asesores. También pide registros que muestren cuándo se creó la propuesta.
- Modelos financieros y trabajos de valoración.
- Documentos entregados a inversores.
- Análisis internos de los requisitos de aprobación de la FIFA.
- Registros de la reunión del 18 de julio en el Waldorf Astoria de Manhattan, donde se pidió a altos funcionarios de la FIFA que aprobaran la propuesta.
- Información sobre los rendimientos anticipados para el grupo inversor, compensaciones o beneficios personales para funcionarios de la FIFA y otras comunicaciones que puedan mostrar si la transacción buscaba beneficiar a las 211 asociaciones nacionales o a un grupo más reducido de inversores y funcionarios.
- Registros sobre cualquier versión continuada, revivida o renombrada de FFE tras su retirada y sobre la reunión de liderazgo de la FIFA del 5 de agosto en Rabat, Marruecos.
La conexión Sun Valley: Kushner, Maffei y la Fórmula 1
La solicitud se apoya en reportes previos para rastrear el origen de la transacción hasta conversaciones entre Joshua Kushner y Greg Maffei en una conferencia financiera en Sun Valley, Idaho, en julio de 2025. Según relatos citados por la UEFA, Kushner se acercó a Maffei y le dijo:
“Mira, hemos estado pensando en esto con la FIFA y conocemos tu experiencia con la Fórmula 1”.
Maffei era entonces consejero delegado de Liberty Media, que adquirió la Fórmula 1 en 2017 y supervisó la serie durante un período de gran crecimiento comercial. Kushner se convirtió en el principal impulsor de Thrive Eternal, el vehículo de inversión que se esperaba liderara el grupo que compraría la participación en FIFA, mientras que Maffei pasó a ser el “asesor comercial clave” de Infantino. La UEFA argumenta que Kushner quedó en ambos lados del desarrollo de FFE: involucrado en concebir la propuesta y luego posicionado para liderar a los inversores. Esa caracterización pertenece a la UEFA; la solicitud no establece que Kushner haya cometido una infracción.
La valoración en el centro de la controversia
En el corazón de la teoría de la UEFA hay una pregunta directa: ¿cuánto valía realmente el negocio comercial de la FIFA? La inversión propuesta de 4.200 millones de dólares implicaba una valoración de unos 20.000 millones. La UEFA asegura que no hubo subasta competitiva ni una firma de valoración independiente que emitiera una opinión de equidad. En su lugar, según la solicitud, el agente colocador que ayudaba a comercializar la transacción también realizó la valoración después de que el acuerdo ya estaba en desarrollo.
La UEFA sostiene que la valoración propuesta subvaloró los activos comerciales de la FIFA. Para ello apunta a valoraciones de otros negocios deportivos y al historial de la FIFA de superar sus propias proyecciones de ingresos. En su argumentación, una valoración superior a 30.000 millones de dólares podría estar justificada. No obstante, ese cálculo es una postura de la UEFA, no un hallazgo judicial independiente, y otras partes podrían discrepar sobre si las empresas citadas son comparaciones apropiadas. La cuestión de la valoración podría resultar clave: para establecer la mala gestión criminal, la UEFA tendría que demostrar que el incumplimiento de un deber causó un daño financiero.
Pagos millonarios a las federaciones miembro
La UEFA también enfatiza una disposición controvertida bajo la cual las 211 asociaciones miembro de la FIFA podrían recibir un pago único de hasta 20 millones de dólares cada una si aprobaban el acuerdo. Eso habría totalizado aproximadamente los mismos 4.200 millones de dólares que la FIFA esperaba obtener de los inversores externos.
La UEFA caracteriza el arreglo como un incentivo financiero: la FIFA habría utilizado efectivamente dinero de sus reservas existentes y de ingresos futuros para recompensar a las asociaciones miembro por aprobar la venta permanente de una parte de esos ingresos futuros. La propuesta también contemplaba 20 millones de dólares en financiación para el desarrollo de cada asociación nacional durante el ciclo 2027-2030, frente a unos 8 millones entonces presupuestados. El pago único de 20 millones estaba condicionado a que cada asociación aprobara FFE antes de la fecha límite del 19 de septiembre. La UEFA calificó públicamente el arreglo como “gobernanza por intimidación”.
¿Podría Infantino beneficiarse personalmente?
La UEFA también busca evidencia sobre otra cuestión potencialmente explosiva: si el propio Infantino podría ganar dinero con la nueva empresa. La solicitud señala reportes de que Infantino estaba considerando ocupar un puesto de presidente o comisionado en FFE con una compensación de aproximadamente 30 millones de dólares anuales. Eso habría sido varias veces la compensación anual total de unos 6 millones de dólares que, según la solicitud, Infantino recibía como presidente de la FIFA.

La UEFA afirma que la FIFA no divulgó el posible acuerdo a sus miembros ni a las confederaciones, y alega que no se estableció ningún mecanismo para aislar la transacción del potencial interés financiero personal de Infantino. La alegación requiere una advertencia importante: la solicitud se basa en reportes publicados anteriormente para el supuesto paquete de compensación de 30 millones y no establece que Infantino haya recibido o tuviera derecho legal a tales pagos. Sin embargo, en el nuevo contexto penal, la alegación adquiere mayor relevancia: la UEFA dice específicamente al tribunal de Miami que quiere evidencia sobre si las personas que actuaban por la FIFA buscaron “una ganancia ilícita para sí mismos o para otros”.
Riesgo de pérdida de pruebas
Quizás la parte más agresiva de la solicitud está cerca del final. La UEFA pide al juez federal que ordene a FIFA Americas y FWC2026 US preservar sus registros porque, según argumenta, existe el riesgo de que evidencia relevante pueda perderse, alterarse o descartarse. La organización señala el secretismo en torno a la propuesta, la exclusión de altos funcionarios de la FIFA y la salida del exdirector de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, después de que criticara públicamente el proceso de FFE. Esas circunstancias, según la UEFA, aumentan el riesgo de que la evidencia sea destruida o alterada.
La solicitud no alega que FIFA Americas o FWC2026 US hayan destruido evidencia; la UEFA pide al tribunal que imponga un requisito de conservación antes de que eso pueda ocurrir.
Datos clave del caso
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Organismo que presenta la solicitud | UEFA |
| Objetivo | Recabar pruebas para una posible denuncia penal contra Gianni Infantino y otros funcionarios de la FIFA |
| Empresas citadas | FIFA Americas y FWC2026 US |
| Ubicación | 396 Alhambra Circle, Coral Gables |
| Inversión prevista | 4.200 millones de dólares por aproximadamente el 20% de FFE |
| Valoración implícita | 20.000 millones de dólares |
| Valoración sugerida por UEFA | Más de 30.000 millones de dólares |
| Fecha de la solicitud | 27 de agosto |
| Reunión clave | 18 de julio en el Waldorf Astoria, Manhattan |
| Fecha límite de aprobación | 19 de septiembre |
Implicaciones y próximos pasos
El caso aún está en su fase preliminar. La UEFA ha dejado claro que su objetivo es obtener evidencia antes de presentar una denuncia formal ante las autoridades suizas. La evolución de esta investigación podría redefinir el futuro del fútbol internacional y la gobernanza de la FIFA. Mantente informado sobre este caso que une a Miami, Suiza y el mundo del fútbol.