Un nuevo informe del Miranda Center for Democracy, con sede en Washington, acusa al gobierno venezolano de una respuesta inadecuada durante las primeras 72 horas tras los devastadores terremotos del 24 de junio, señalando que miles de las más de 5.000 víctimas fatales podrían haber sobrevivido con una atención profesional y oportuna.

Fallas críticas en las primeras 72 horas
El documento de 17 páginas, titulado After Action Review y divulgado el jueves exactamente un mes después de los sismos, concluye que la militarización de la respuesta de emergencia y la deteriorada protección civil convirtieron un desastre natural en una catástrofe humanitaria mucho más letal. Según el informe, las operaciones quedaron en manos de militares sin formación especializada en gestión de desastres, dejando la búsqueda de sobrevivientes principalmente a familiares, voluntarios y equipos internacionales.
“No esperamos un día, dos días, o tres días. Activamos inmediatamente”, declaró la presidenta interina Delcy Rodríguez en una conferencia de prensa el 3 de julio, rechazando las críticas.
Cifras oficiales vs. estimaciones independientes
Las autoridades reportaron oficialmente 5.398 muertos, 16.740 heridos, 6.462 rescatados, 17.907 damnificados y 23.335 personas en 107 campamentos temporales. Además, 190 edificios fueron destruidos y 856 gravemente dañados. Sin embargo, el informe del Miranda Center señala que modelos de la NASA y del Servicio Geológico de EE.UU. indican que la cifra real de fallecidos podría superar los 10.000, y que cerca de 59.000 edificios resultaron dañados o destruidos. La reconstrucción, según la ONU, costaría 37.000 millones de dólares.
Obstrucción y falta de recursos
El informe también denuncia que a partir del 26 de junio se restringió el acceso a las zonas más afectadas de La Guaira mediante un sistema de credenciales QR, lo que retrasó a voluntarios, bomberos y convoyes humanitarios. Además, equipos internacionales de rescate fueron retenidos en aeropuertos a la espera de autorización. Se registraron denuncias de saqueos por parte de personal de seguridad y de cobros indebidos a familias para liberar cuerpos.
La organización argumenta que estas fallas no son aisladas, sino el resultado de años de deterioro institucional. Según el informe, algunos cuerpos de protección civil operaban al 10% o menos de su capacidad antes de los terremotos, con escasez de ambulancias, equipos de rescate e incluso botas y uniformes.
“No tenemos las herramientas, no tenemos la técnica, no tenemos la tecnología. Estamos en la Edad de Piedra”, citó el informe a un rescatista de protección civil.
Debilidades estructurales y programa de viviendas
El reporte critica el programa Gran Misión Vivienda Venezuela, afirmando que miles de unidades se construyeron en terrenos geológicamente inestables sin supervisión sísmica adecuada. Rodríguez replicó que aproximadamente el 80% de los edificios colapsados eran de origen privado.
El Miranda Center concluye que la reconstrucción no solo debe centrarse en infraestructura, sino en fortalecer las instituciones para evitar una catástrofe similar en el futuro. Un informe más completo con recomendaciones será publicado próximamente.