El patrón represivo del régimen de Maduro
Sin previo aviso y frecuentemente de noche, fuerzas de seguridad venezolanas han secuestrado a periodistas, estudiantes y defensores de derechos humanos desde las controvertidas elecciones presidenciales de julio de 2024. Un reciente informe de Amnistía Internacional documenta al menos 15 casos emblemáticos de desapariciones forzadas entre julio de 2024 y junio de 2025, patrón que la organización califica como «crimen de lesa humanidad».
Casos emblemáticos de la represión
- Rory Branker: Editor de La Patilla, secuestrado en Caracas en febrero
- Eduardo Torres: Abogado de PROVEA, desaparecido desde diciembre
- Yevhenii Trush: Refugiado ucraniano con autismo, detenido en frontera colombiana
- Andrés Martínez y José María Basoa: Españoles acusados de ser «mercenarios de la CIA»

Mecanismos de terror estatal
Las desapariciones son ejecutadas principalmente por la DGCIM (contrainteligencia militar) y el SEBIN, mediante operativos con vehículos sin identificación. Tras la autoproclamación de Nicolás Maduro como presidente en julio de 2024, se implementó la «Operación Tun Tun» que incluyó:
- Más de 2,500 detenciones en protestas
- Uso de la aplicación «VenApp» para denunciar opositores
- Revocación de pasaportes y allanamientos domiciliarios
Contexto internacional alarmante
El informe alerta que extranjeros están siendo usados como «moneda de cambio» en negociaciones diplomáticas. Esta situación contrasta con las deportaciones masivas desde Estados Unidos, donde autoridades declaran partes de Venezuela «seguras» para retornos.
Tortura sistemática
Un reporte complementario del Instituto CASLA detalla prácticas de tortura en centros clandestinos:
- Método «arepa asada»: Prisioneros expuestos en concreto ardiente
- Descargas eléctricas en genitales
- Simulacros de fusilamiento
- Negación de tratamiento médico a enfermos crónicos
«Una estrategia calculada para quebrar el espíritu y borrar la esperanza», concluye el documento que registra 110 páginas de evidencias.