Emotivo regreso del pastor Eric Readon
La lluvia caía intensamente la mañana del domingo, pero dentro de la New Beginning Missionary Baptist Church en Miami Gardens la energía era alta. El pastor Eric Readon, de 50 años, regresó al púlpito después de cumplir 10 meses en prisión. «Salí adelante de lo que pasé porque debió haberme destruido», declaró Readon a los feligreses. «Pero la realidad es que no me destruyó. Dios lo usó para desarrollarme».

El contexto legal y la sentencia
Readon fue condenado en junio de 2025 por robar la casa de Edward Fuller, un cartero jubilado. La propiedad de Fuller estaba ubicada en la avenida 19 del Noroeste, cerca de Opa-locka. El plan fraudulento de Readon incluyó transferencias de escrituras, préstamos de construcción, hipotecas y adelantos de tarjetas de crédito. Los fiscales señalaron que Fuller confió en Readon al considerarlo un «hombre de Dios».
Como parte de su sentencia, además de los 10 meses de prisión, Readon deberá pagar $180,000 en restitución a Fuller y cumplir 15 años de libertad condicional.
“¿Cómo manejas la vida cuando tienes que elegir entre Dios y la ley?”, preguntó Readon a su congregación. La respuesta no está clara, pero la reacción de los fieles mostró solidaridad con el pastor.
Un servicio lleno de fe y esperanza
El servicio comenzó a las 8:45 a.m. y duró una hora. Alrededor de 20 personas asistieron a la pequeña iglesia. Algunos se pusieron de pie y gritaron de alegría durante el sermón, aferrándose a cada palabra del pastor. Tras su primer sermón de regreso, Readon permaneció en el altar para agradecer a los feligreses y amigos que lo apoyaron durante su encarcelamiento.
Readon también anunció a la congregación que la iglesia pronto tendría un nuevo hogar y que un multimillonario anónimo, con quien habló por teléfono, pagaría por él. La noticia fue recibida con entusiasmo, reflejando la fe inquebrantable de la comunidad en su pastor.
Reacciones de la comunidad
A pesar del historial legal de Readon, los asistentes mostraron un fuerte respaldo. La imagen de la iglesia, con su lema de unidad y acompañamiento, se reflejó en el ambiente festivo y de esperanza que se vivió esa mañana lluviosa en Miami Gardens. “Esto es un nuevo comienzo”, comentaron algunos feligreses.