La cola para enviar objetos a la órbita crece sin pausa, pero la infraestructura espacial no termina de acompañar esa demanda. Cada vez son más las voces que señalan que SpaceX no puede ser la única respuesta. En ese escenario, The Exploration Company (TEC) levanta la mano con una ronda de financiación histórica.
TEC cierra una Serie C histórica de 450 millones
The Exploration Company, con operaciones en Alemania, Francia, Luxemburgo, España e Italia, ha recaudado 450 millones de dólares en lo que define como “la mayor Serie C jamás realizada por una empresa espacial europea”. La carrera, sin embargo, es global: el rival estadounidense Stoke Space está recaudando actualmente una Serie E de 1.000 millones de dólares.
| Dato clave | Detalle |
|---|---|
| Empresa | The Exploration Company (TEC) |
| Ronda | Serie C de 450 millones de dólares |
| Presencia | Alemania, Francia, Luxemburgo, España e Italia |
| Liderazgo | Hélène Huby |
| Programas clave | Cápsula Nyx y motor Storm |
Una apuesta transatlántica por la reutilización espacial
Rivalidades aparte, estas rondas demuestran que los inversores de ambos lados del Atlántico están dispuestos a respaldar a empresas que buscan construir naves espaciales reutilizables. Es una categoría pionera de SpaceX, pero que muchos actores, tanto públicos como privados, creen que la compañía de Elon Musk no debería controlar en solitario a medida que el espacio gana importancia estratégica.
Estas preocupaciones de soberanía generan un impulso adicional para una empresa con sede en la Unión Europea como TEC. Liderada por la francesa Hélène Huby, que pasó dos décadas en Airbus y ArianeGroup, la compañía planea usar esta financiación para sentar las bases de un lanzador pesado europeo reutilizable y ofrecer una alternativa asequible a SpaceX.
La ronda también fue transatlántica: Atomico y el Scaleup Europe Fund gestionado por EQT colideraron la operación junto a Bessemer Venture Partners, cuyo socio Alex Ferrara se incorporará al consejo de administración de TEC. Esta inyección de capital consolida a TEC como una empresa financiada mayoritariamente por inversores privados, con una estrategia consecuente.
SpaceX, la presión orbital y el papel de Nyx
SpaceX podría no tener más remedio que aflojar su incipiente monopolio en los lanzamientos a la órbita baja terrestre para priorizar sus propias cargas útiles. Informes sugieren que sus cohetes Falcon ya se reservan cada vez más para los satélites Starlink, en medio de la incertidumbre sobre qué ocurrirá cuando estos se retiren en favor de Starship.
Esa demanda no podrá ser cubierta por TEC durante años, incluso si la compañía cumple su ambicioso calendario. Según Atomico,
“10 misiones Nyx están reservadas”, con “más de 2.000 millones de dólares en contratos y compromisos”.
Algunos de esos compromisos provienen de socios institucionales, incluida la Agencia Espacial Europea (ESA) y también la NASA.
Nyx, Storm y un calendario ambicioso
El foco más inmediato de TEC es Nyx, una cápsula reutilizable similar a la Dragon de SpaceX y capaz de transportar primero carga y, más adelante, personas. La intención es que Nyx se acople a la Estación Espacial Internacional, que está próxima a retirarse, y regrese a salvo a la Tierra en noviembre de 2028.

La financiación de la Serie C también alcanzará para impulsar Storm, un programa de motores de cohete que allanará el camino para desarrollos futuros, al menos inicialmente. “Donde necesitamos más dinero es para construir una plataforma de lanzamiento y construir el cohete”, dijo Huby a periodistas.
En una conferencia de prensa, Huby dijo que le encantaría que Europa añadiera el vuelo espacial tripulado a su hoja de ruta, pero que no podría convencer a los inversores de capital riesgo para gastar 4.000 millones de dólares en una cápsula tripulada y luego esperar 10 años.
Isar Aerospace, la referencia europea y el futuro de los cohetes reutilizables
TEC no será la primera empresa espacial comercial europea en lanzar un cohete. La startup alemana Isar Aerospace ya superó ese hito desde Noruega el pasado fin de semana. Huby calificó la hazaña como “una gran noticia para todo el ecosistema”, aunque aclaró que TEC pretende construir un cohete mucho más grande que el vehículo Spectrum de Isar. Isar también tiene un vehículo de lanzamiento mucho más grande en su hoja de ruta.
“En los próximos cinco a diez años, la mitad de nuestras comunicaciones de banda ancha podría provenir del espacio; los centros de datos podrían estar en el espacio. Si este es el caso, necesitamos cohetes masivos y cadencia”.
Esa cadencia dependerá de la reutilización, que TEC planea alcanzar con la misma tecnología que usan SpaceX y Stoke Space: la combustión por etapas de flujo completo. “Es el ciclo de motor más difícil, pero también el más eficiente del mundo. Es la primera vez en Europa que una empresa desarrolla un motor de cohete así”, destacó Huby.
Reconocimiento europeo y una cumbre en París
Los avances de TEC no han pasado desapercibidos en Europa. Tanto el presidente francés, Emmanuel Macron, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, elogiaron la Serie C. Tampoco es casualidad que esta operación se haya dado a conocer en la víspera de la Cumbre Espacial Internacional de París, donde Huby insinuó que se realizarán anuncios relacionados.