OpenAI vuelve a mover una pieza clave: adiós a Chris Malone
OpenAI ha perdido a otro ejecutivo de primer nivel, y la salida de Chris Malone resulta especialmente llamativa porque era la persona encargada de ejecutar la estrategia de centros de datos. Malone dejó la empresa la semana pasada, y aunque las razones exactas no están del todo claras, su partida ocurre en un momento en el que la carrera por la infraestructura de inteligencia artificial está en pleno auge.
Te contamos todos los detalles de esta salida y el contexto de las múltiples bajas ejecutivas que ha tenido OpenAI.
Malone llegó a OpenAI en marzo del año pasado, después de pasar cerca de cinco años en Meta y más de una década en Google. Su tiempo en la compañía, por tanto, fue relativamente breve.

El contexto: Stargate Project y la estrategia de centros de datos
Malone se unió a OpenAI poco después del lanzamiento del Proyecto Stargate, una iniciativa de 500 millones de dólares impulsada por la administración Trump para desarrollar centros de datos en Estados Unidos. OpenAI, junto con Oracle, Nvidia, SoftBank y Microsoft, es considerada un socio clave en este esfuerzo.
Con la fiebre por el desarrollo de infraestructura de IA en toda la industria, la estrategia de centros de datos se ha convertido en uno de los roles más vigilados en cualquier laboratorio de IA, por lo que un cambio en esta posición resulta especialmente sorprendente.
Reorganización y nuevo esquema de liderazgo
OpenAI confirmó que reorganizó su organización de infraestructura. En un comunicado, la compañía dijo:
“Hemos reorganizado recientemente nuestra organización de infraestructura para apoyar la escala y el ritmo de nuestro trabajo. Contamos con un equipo de centros de datos fuerte y con mucha experiencia, con un liderazgo claro y la experiencia técnica para ejecutar nuestros planes.”
Como parte de esa reorganización, Chris Malone dejó de reportar directamente al presidente Greg Brockman y comenzó a reportar al vicepresidente Sachin Katti, quien asumió el liderazgo del grupo.
Otros ejecutivos supervisan actualmente la estrategia de centros de datos de OpenAI:
- Uday Ruddarraju: lidera el equipo de centros de datos de la compañía.
- Brent Mayo: lidera el programa de construcción y entrega de centros de datos.
- Spas Lazarov: veterano de la industria de centros de datos y energía, lidera toda la ingeniería de centros de datos.

Una fuga de ejecutivos que no se detiene
La salida de Malone se suma a una lista de más de una docena de bajas ejecutivas en 2026. Según un recuento reciente, ya son 13 salidas durante el año, varias de ellas en el último mes, y no se trata de empleados junior: son algunos de los cargos más altos de la empresa.
Hace dos semanas, la compañía reemplazó a su directora de ingresos, Denise Dresser, quien solo llevaba unos ocho meses en el puesto. Dos días antes del anuncio de salida de Dresser, OpenAI también perdió a Brad Lightcap, uno de sus ejecutivos con más trayectoria y antiguo director de operaciones. Lightcap dijo que estaba por “comenzar algo nuevo”, pero no dio detalles.
Aproximadamente un mes antes, Fidji Simo, la segunda al mando de facto, dejó su cargo como directora de producto y negocio, en el que reportaba directamente al director ejecutivo Sam Altman. Simo renunció para recuperarse de una “enfermedad crónica” y sigue en la empresa como asesora.
También hubo salidas notables en seguridad, ética y producto
Los equipos de seguridad y ética de OpenAI también han tenido movimientos importantes. En julio, la compañía perdió a su “head of ethics”, Chloé Bakalar, y la semana pasada se informó que OpenAI disolvió su equipo de preparedness, dedicado a evaluar si sus modelos de IA podrían generar riesgos catastróficos.
Otros líderes de equipo también han salido. Bill Peebles, exlíder del ahora desaparecido generador de imágenes Sora, dejó OpenAI porque su proyecto fue cancelado. En abril, la directora de marketing, Kate Rouch, también se marchó, reportadamente por razones de salud.
El cofundador Greg Brockman intentó minimizar la magnitud de estas salidas y lamentó que el intenso “reflector” sobre la compañía haga que cada salida sea examinada de una manera que no ocurre en otros lugares.
“Cada salida es examinada de una manera que no ocurre en otros lugares” — Greg Brockman, cofundador de OpenAI
La sombra del IPO y las dudas sobre la valoración
La rotación de ejecutivos ha planteado preguntas naturales, especialmente mientras OpenAI se prepara para una futura oferta pública inicial. La salida a bolsa, que originalmente se esperaba este año, se habría retrasado hasta 2027. La compañía también está atravesando una especie de revisión reputacional que suele acompañar cualquier proceso de cotización.
Además, existen preocupaciones de que OpenAI pueda estar sobrevalorada y de que su rentabilidad no esté a la altura de las enormes inversiones que se están haciendo en el laboratorio. La avalancha de salidas ejecutivas, sin duda, no ha hecho más que avivar esas dudas.