Una tragedia aérea sacudió a Miami el domingo, cuando un avión carguero Boeing 767-300 de Amazon se salió de la pista del Aeropuerto Internacional de Miami. El accidente dejó cinco personas muertas y cinco heridas, y los investigadores federales apenas comienzan a analizar qué salió mal.

Pilotos veteranos apuntan a un aterrizaje demasiado rápido
Bob Thomas, expiloto con 43 años de carrera en aerolíneas como Eastern, American Eagle y Southwest, afirmó que lo primero que notó en los videos que circulan en línea fue que el Boeing 767 llegaba “demasiado rápido”. Según Thomas, los pilotos deberían haber abortado el aterrizaje y dar la vuelta.
- Velocidad detectada por Thomas: 180 nudos, unas 207 mph, a mitad de una pista de 8,000 pies.
- Opinión del expiloto: ese era el momento de frustrar el aterrizaje y volver a intentarlo.
Por su parte, Steve Scheibner, excapitán retirado de American Airlines y también aviador de la Armada de Estados Unidos, publicó el lunes un video en su popular canal de YouTube. En las imágenes, Scheibner observó que el aparato llegaba por encima de la pista y todavía viajaba a 172 nudos (unas 197 mph). En su estimación, eran entre 30 y 35 nudos de más, es decir, entre 35 y 40 mph por encima de lo recomendado.
Además, el expiloto notó que el tren de nariz tocó primero la pista y que el tren principal izquierdo nunca pareció asentarse por completo mientras la pista se agotaba. “Quemaron muchísima pista en ese punto”, comentó.

Los spoilers: un sistema clave que no se habría activado
Uno de los puntos más relevantes para Scheibner es que, en el video, nunca aparecen los spoilers desplegándose sobre las alas. Estos dispositivos ayudan a empujar el avión contra el suelo para que las ruedas ganen tracción y los frenos sean más eficaces.
Las tres condiciones para que los spoilers funcionen
- El piloto debe armarlos manualmente desde la cabina con una palanca.
- El piloto debe llevar las palancas de potencia a ralentí.
- Los sensores de inclinación del tren de aterrizaje principal deben activarse.
De acuerdo con Scheibner, las imágenes sugieren que el piloto forzó el morro hacia abajo para intentar frenar. “Es una forma muy pobre de aterrizar este jet”, dijo. Cuando el tren izquierdo finalmente pareció asentarse, al avión le quedaban unos 2,600 pies de pista y aún se desplazaba a gran velocidad.
Thomas también opinó que la ausencia o la falta de activación de los spoilers pudo ser un problema. Existen métodos manuales para lograr que se desplieguen, pero con la pista agotándose, la tripulación probablemente intentaba frenéticamente detener la aeronave.
Tormentas presentes, pero no una justificación
En la zona había tormentas eléctricas en el momento del accidente. No obstante, Thomas dijo que los pilotos están acostumbrados a volar con mal tiempo. “Eso va a pasar. No es razón para salirse de una pista”, señaló.
La investigación continúa para esclarecer las causas exactas de la tragedia. Sigue pendiente de Al Ritmo Miami para conocer las novedades sobre este caso.