El Orange Blossom Classic volvió a encender el Hard Rock Stadium de Miami Gardens con una nueva edición que celebró más de nueve décadas de historia, tradición y legado de las universidades históricamente negras (HBCU). Este año, el evento reunió a exalumnos de Florida A&M University (FAMU), nuevas generaciones de seguidores y a una banda legendaria que volvió a robarse el show.
Kenneth Williams: de la Marching 100 al recuerdo imborrable
Antes de convertirse en director de la escuela primaria Scott Lake Elementary en Miami, Kenneth Williams fue miembro de la icónica Marching 100 de Florida A&M. Durante sus años universitarios, entre 1988 y 1994, Williams desfiló en el Orange Blossom Classic y fue testigo de cómo la presencia de FAMU en el sur de Florida ya estaba profundamente arraigada en la comunidad.
“Desfilé con la Marching 100 en los años 80, así que participé en el Classic y he venido aquí todos los años desde entonces”, recordó Williams.
Para Williams, un nativo de Miami, el Orange Blossom Classic de este domingo representó algo más que otro partido de fútbol americano. Fue otro capítulo de una tradición que ha visto evolucionar junto a su alma máter.
“FAMU ha crecido muchísimo con los años. Desde su fundación en 1887, cuando yo estaba ahí entre el 88 y el 94, e incluso desde entonces, no hace más que crecer y crecer”, afirmó.
Una nueva era para los Rattlers y el legado del Classic
Ese crecimiento se hizo visible el domingo en el Hard Rock Stadium, donde generaciones de seguidores de las HBCU se congregaron para disfrutar del encuentro. Los Rattlers llegaron a Miami Gardens con Quinn Gray Sr. al frente del programa de fútbol americano, iniciando una nueva etapa. En el departamento atlético, el ex ganador del Trofeo Heisman, Charlie Ward, también comienza su trayectoria como entrenador del equipo de baloncesto masculino de FAMU.
Además, el Classic estrenó el premio inaugural James “J.R.E.” Lee III MVP, un galardón que honra al graduado de FAMU e hijo del ex presidente universitario J.R.E. Lee Sr., fundador del Orange Blossom Classic en 1933. Este reconocimiento conecta el pasado y el presente de una institución que no deja de crecer.
Nuevas generaciones: representar la cultura sin haber asistido a FAMU
El impacto de FAMU trasciende a quienes estudiaron en la universidad. Sheneka Brown, por ejemplo, asistió a su primer Orange Blossom Classic este domingo. Ella no estudió en una HBCU, pero su hermana menor se graduó el año pasado de la Escuela de Enfermería de FAMU.
“Mi hermana es exalumna de FAMU. Se graduó el año pasado de la escuela de enfermería, así que estoy muy contenta de representarla y representar la cultura”, expresó Brown.
Por su parte, Jimmie Butler, también asistente por primera vez al Classic y sin vínculos académicos con las HBCU, ya conocía de antemano la reputación de la universidad.
“Sé que la cultura de FAMU es muy reconocible. Su universidad es excelente, así que me alegra ser parte de esto”, comentó Butler.
Tanto Brown como Butler esperaban con ansias ver a una de las tradiciones más emblemáticas de FAMU: la Marching 100, que se presentó durante el medio tiempo.
“Estamos emocionados por la banda”, dijo Brown.
La Marching 100 brilla con Michael Jackson en el medio tiempo
Cuando llegó el medio tiempo, la Marching 100 ofreció uno de los momentos más memorables de la tarde. Vestidos con trajes naranjas, los músicos invadieron el campo y ejecutaron formaciones mientras interpretaban un popurrí de canciones de Michael Jackson, incluyendo “Human Nature”, parte del legendario álbum “Thriller” de 1982.

Los músicos formaron símbolos a lo largo de su presentación, atrayendo la atención del público y demostrando por qué la banda es reconocida mucho más allá de Tallahassee.
Raíces profundas en el sur de Florida
Esa influencia es especialmente significativa en el sur de Florida, donde FAMU y otras HBCU han formado durante décadas a educadores, profesionales y líderes comunitarios, según Williams.
“El hecho de que puedas ver a afroamericanos de ambas universidades y la influencia que aún tienen en nuestra zona del sur de Florida es increíble. Hubo un tiempo en que casi todos los líderes provenían de las HBCU, ya sea Florida A&M o Bethune-Cookman. Ver que todavía hay fuertes raíces de exalumnos aquí es lo que me encanta”, afirmó.
Caminos distintos, misma tradición
El Orange Blossom Classic ofreció este domingo una muestra de esa evolución. Williams llegó con los recuerdos de haber desfilado en el juego hace décadas. Brown vino para representar a una hermana graduada de FAMU el año pasado. Butler asistió sin haber estudiado jamás en una HBCU.
Sus caminos hacia el Hard Rock Stadium fueron diferentes, pero cada uno reflejó una parte del alcance de FAMU: los exalumnos que construyeron sus tradiciones, los graduados que las mantienen vivas y las personas que las descubren por primera vez.