Preston Plambeck: El gol del debut que emocionó al Inter Miami
La mayoría de los aficionados en el Nuevo Estadio y los que miraban por televisión se sorprendieron al ver a Preston Plambeck, un joven de 20 años de cabello rizado, anotar el gol de la victoria para el Inter Miami ante el Chicago Fire la semana pasada.
El mediocampista, que había jugado apenas siete minutos como suplente desde su ascenso al primer equipo el 13 de mayo, aprovechó el rebote de un disparo de Luis Suárez en el minuto 87 para enviar el balón al fondo de la red. “En cuanto la golpeé y vi que entraba, ver al estadio volverse loco, sentir esa energía y alegría completa, fue increíble”, declaró Plambeck.

El camino de una promesa
Plambeck nació en Nueva Orleans y se mudó a Bradenton a los tres años cuando su familia se trasladó allí para que su hermana Melissa, tenista, entrenara en la IMG Academy. Preston jugó en equipos locales y en la IMG Academy desde los 12 hasta los 19 años. Su exentrenador, Marcelo Carrera, recuerda: “Lo conocí cuando tenía 12 años y ya era técnicamente superior a todos. Podía patear penaltis y tiros libres con ambos pies”.
A pesar de su talento, muchas universidades lo descartaron por su baja estatura. “Mide 1.80 m ahora, pero en noveno grado medía 1.50 m”, explicó Carrera. Finalmente, solo la Universidad de Carolina del Sur le ofreció una beca. Frustrado, Carrera contactó a la academia del Inter Miami y logró que Plambeck hiciera una prueba. El club lo aceptó en su equipo sub-19/20.
Debut profesional y encuentro con Messi
Plambeck debutó profesionalmente con el segundo equipo del Inter Miami en la temporada 2025 de la MLS NEXT Pro, anotando en su primera aparición el 7 de abril de 2025. En 2026, tras varios llamados de corto plazo, consiguió un lugar en el primer equipo con el dorsal 59. Recordó su primer encuentro con Lionel Messi: “Fue surrealista verlo en persona. Era increíblemente amable cuando lo conocí. Todos, Messi, Suárez y los demás, fueron muy acogedores”.

Un gol que marca el inicio
El gol ante el Chicago Fire no solo le dio la victoria a su equipo, sino que también confirmó la fe que su entrenador y compañeros tienen en él. “Estoy tratando de mejorar cada día y aprender de todos los que tenemos aquí, porque casi no hay otro lugar en el mundo para estar rodeado del calibre de jugadores que tenemos”, afirmó.
Su padre Michael, nativo de San Luis, jugó hockey y tenis, y luego se enamoró del fútbol, pasión que transmitió a su hijo. Su madre Marta es de la República Checa, por lo que Plambeck también sigue a la selección checa. Sus ídolos son Messi y Eden Hazard.
De cara al partido del sábado contra el Columbus Crew, Plambeck se enfoca en seguir mejorando su defensa y adaptarse a la velocidad del juego. “Voy a seguir haciendo lo que estoy haciendo; siento que hasta ahora ha funcionado”, concluyó.