Corte Suprema de Florida suspende 90 días a la abogada de Miami Christine Humphrey
La abogada de Miami Christine Humphrey, al frente del bufete C. Humphrey & Associates, fue suspendida por 90 días por la Corte Suprema de Florida, en una decisión que comenzó a regir la semana pasada y cuyo fundamento central es un conflicto de $20,000 en honorarios legales con dos ex clientas.
Se trata de la primera sanción disciplinaria de peso que el máximo tribunal estatal impone a Humphrey desde que ingresó al Colegio de Abogados de Florida (Florida Bar) en 2004. Sin embargo, el expediente comparte elementos con dos casos anteriores que terminaron con una amonestación en 2017 y una reprimenda pública en 2020.

La promesa de un «slam dunk» ante la FDA
Según la declaración de culpabilidad de Humphrey y el informe del árbitro del caso, la jueza Andrea Wolfson, todo arrancó el 28 de agosto de 2020, cuando C. Humphrey & Associates aceptó como clientes a Julie LaLonde y Brenda Sanchez.
Las clientas buscaban la aprobación de la FDA para su dispositivo médico, una tarea propia de la especialidad del bufete. Según la declaración de culpabilidad, Humphrey prometió a LaLonde que obtener esa aprobación era un «slam dunk».
Los honorarios pactados
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Retainer no reembolsable | $25,000 |
| Servicios legales totales | $47,000 |
| Reembolso solicitado por las clientas | $20,000 |
La caída de la relación abogado/cliente
«La relación abogado/cliente se deterioró cuando LaLonde y Sanchez descubrieron sobrefacturación y falta de comunicación», señala el informe del árbitro. Fue entonces cuando LaLonde solicitó un reembolso de $20,000.
Humphrey aceptó, mediante un correo electrónico del 21 de enero de 2021, devolver los $20,000 en un plazo de 30 días, pero no cumplió con la fecha límite. Las clientas presentaron entonces una queja ante el Colegio de Abogados por falta de comunicación y por cobro de honorarios ilegales y/o excesivos.
El arbitraje de honorarios que tampoco se pagó
Humphrey aceptó participar en el programa de arbitraje de honorarios del Florida Bar y, en junio de 2022, LaLonde y Sanchez obtuvieron un laudo de $20,000 por honorarios legales. Humphrey recibió un mes para entregar el dinero.
«Nuevamente, [Humphrey] no reembolsó los honorarios legales ni satisfizo el laudo arbitral dentro del plazo correspondiente… [Humphrey] manifestó que no tenía el dinero para pagar el laudo arbitral».
Declarada inelegible, pero con el sitio web activo
La falta de pago llevó a que Humphrey fuera clasificada como miembro moroso del colegio y declarada «inelegible para ejercer la abogacía». Sin embargo, el expediente señala que continuó manteniendo activas sus redes sociales y el sitio web de su firma legal, buscando ofrecer servicios legales a clientes en Florida.
Además, evadió los «numerosos intentos» de LaLonde y Sanchez por contactarla para reclamar su dinero, hasta que finalmente les dijo que no podía pagar. Las ex clientas reabrieron su queja ante el colegio en agosto de 2022. Humphrey pagó por fin los $20,000 el 20 de agosto de 2024 y salió de la lista de morosos.
La defensa: ciberataques y COVID-19
Entre los factores atenuantes, la declaración de culpabilidad de Humphrey alegó «dificultades financieras significativas desde comienzos de 2020, tras un año de cyber hacking«, lo que impactó su capacidad de pagar a las demandantes incluso antes de cualquier arbitraje, así como haber lidiado con «una enfermedad prolongada por COVID-19 en diciembre de 2020«, que perjudicó su capacidad de dirigir el negocio de forma adecuada.

Los antecedentes: la reprimenda pública de 2020
El expediente que derivó en la reprimenda pública de 2020 abarcó tres quejas. Al declararse culpable de todas ellas, Humphrey admitió haber violado las reglas sobre honorarios y costos de servicios legales; dos de los casos también incluyeron falta de comunicación con los clientes.
Caso Edurdo Tawil
Humphrey cobró a Edurdo Tawil un retainer no reembolsable de $7,500 para revisar 75 etiquetas de empaques de productos alimenticios. Una semana después de que el cliente enviara las primeras seis etiquetas, Humphrey había entregado una sola revisión. Tawil pidió sus etiquetas o el reembolso.
«La Sra. Humphrey solicitó tiempo para producir las etiquetas de empaque debido a problemas con el servidor de su práctica legal», indica su declaración de culpabilidad. Además de la reprimenda pública, tuvo que devolver $5,000 a Tawil.
Caso Anthony Ginter
Otro cliente, Anthony Ginter, pagó un retainer de $5,000 por una investigación. Humphrey debía avisarle cuando se hubiera consumido el 75% de ese anticipo. No lo hizo, pero igualmente le facturó el tiempo trabajado.
«Sin embargo, [Humphrey] absorbió la factura y el cliente no remitió honorarios adicionales», señala la declaración de culpabilidad. El mismo documento añade que, durante ese periodo, la página web del bufete contenía información engañosa o potencialmente engañosa, la cual ya fue rectificada.
Caso Sioban Ellison
Sioban Ellison pagó $5,000 con tarjeta de crédito, pero Humphrey «faltó a varias consultas iniciales programadas». Tras reunirse con ella, la abogada puso fin a la representación y prometió un reembolso para el día siguiente. Un mes después, Ellison seguía sin recibir ni el dinero ni comunicación alguna, por lo que abrió una disputa con su tarjeta de crédito para recuperar sus $5,000.
2017: el caso de los alimentos importados y la amonestación
El informe del Comité de Quejas del Circuito 11 por falta menor, fechado el 26 de octubre de 2017, reprendió a Humphrey por sus acciones y omisiones en un caso de productos importados. Igual que en el expediente actual, la abogada apuntó a problemas de computadora que dificultaron su defensa.
La FDA había retenido alimentos importados por Munir Alshujaeih por etiquetado inadecuado o simplemente porque no se permitía su entrada al país. Alshujaeih contrató a Humphrey para resolver la situación.
«El cliente ha sostenido que le proporcionó toda la documentación solicitada y que usted le aseguró que todos los productos serían liberados».
El informe indica que Humphrey dijo haber enviado un memo de 50 páginas a la FDA en la fecha límite, pero la agencia afirma que nunca lo recibió. Tampoco contaba con nada que probara la entrega del documento ni con una copia firmada del memo. Alshujaeih perdió la mayor parte de los alimentos «y los que pudieron recuperarse terminaron vendiéndose con pérdida».
Humphrey sostuvo que atravesaba un momento personal difícil y que las expectativas de Alshujaeih eran poco realistas. El informe del comité respondió que gestionar las expectativas del cliente es responsabilidad de la abogada y que no existía prueba escrita de que lo hubiera hecho ni de que «se comunicara regularmente» con su cliente. También la reprendió por esperar hasta el día límite para enviar el memo.
«Su defensa ha sido que experimentó múltiples instancias de problemas de servidor y computadora que le impedían aportar prueba de sus comunicaciones y su trabajo… su dependencia de supuestos problemas técnicos en su oficina no es excusable. Por ejemplo, sabiendo que sus sistemas estaban comprometidos y quizá no eran confiables, usted insistió en depender de esos mismos sistemas defectuosos».
Qué deja esta suspensión de 90 días
- Sanción: 90 días de suspensión impuesta por la Corte Suprema de Florida.
- Causa principal: $20,000 en honorarios legales no reembolsados a Julie LaLonde y Brenda Sanchez.
- Pago final: 20 de agosto de 2024, tras salir de la lista de morosos del colegio.
- Antecedentes: amonestación en 2017 y reprimenda pública en 2020.
- Factor atenuante alegado: cyber hacking y una enfermedad prolongada por COVID-19 en diciembre de 2020.
La suspensión de Christine Humphrey es un recordatorio de que la comunicación con el cliente y el manejo transparente de los honorarios son pilares del ejercicio legal en Florida. Si este caso te resultó relevante, compártelo y sigue consultando nuestras coberturas sobre justicia, negocios y vida en Miami.