Fiesta total en el Hard Rock Stadium: Brasil domina y la afición escocesa se roba el show
Una multitud de 64,487 almas llenó el Hard Rock Stadium (renombrado Miami Stadium para el Mundial) el lunes por la noche para presenciar el duelo decisivo del Grupo F entre Brasil y Escocia. La hinchada brasileña, con su característico mar de camisetas amarillas, y la legendaria Tartan Army escocesa, con sus faldas escocesas y gaitas, convirtieron el estadio en una gran fiesta antes y durante el partido.
Goles y estrellas en el campo
Brasil no defraudó y se impuso con un contundente 3-0. El extremo del Real Madrid Vinicius Jr. fue la figura de la noche al anotar un doblete (minuto 7 y 45+3). Casi logra un hat trick, pero el VAR anuló un tercer gol por una falta previa. El delantero Cunha sentenció el marcador en el minuto 60 con su tercer tanto en el torneo.
Con estos dos goles, Vinicius Jr. suma 4 dianas en el Mundial, igualando a Kylian Mbappé (Francia) y Erling Haaland (Noruega), y quedando a solo un gol de Lionel Messi, capitán del Inter Miami, quien lidera la tabla con 5 goles y celebró su cumpleaños número 39 el miércoles.
El regreso de Neymar y la ovación de la afición
La hinchada brasileña llevaba días esperando una actuación estelar que devolviera a la pentacampeona del mundo a su grandeza. Vinicius Jr. encendió la chispa, pero la verdadera explosión de emoción llegó cuando Neymar, ausente por una lesión en la pantorrilla, ingresó al campo en el minuto 76. El estadio entero coreó su nombre y le brindó una enorme ovación.

Escocia, eliminada pero con el corazón en alto
Para Escocia, la derrota significó poner fin a la ilusión de clasificar por primera vez a la fase eliminatoria en sus ocho participaciones mundialistas. Sin embargo, el equipo llegó con esperanzas: sabía que una derrota ajustada podía bastar para avanzar como uno de los mejores terceros (el torneo amplió a 48 selecciones y permite que ocho terceros accedan a octavos). Con 3 puntos tras su victoria inicial ante Haití, los escoceses dependían de otros resultados.
La historia entre ambas selecciones en Mundiales es larga: Escocia jamás ha ganado a Brasil. En este partido, los escoceses sumaron a Vinicius Jr. y Neymar a la lista de estrellas brasileñas que los han derrotado, como Zico, Romario, Roberto Carlos, Cafu, Rivaldo y Ronaldo.
La fiesta de la Tartan Army conquista Miami
Más allá del marcador, la Tartan Army se ganó el corazón de los aficionados locales. Antes del partido, dos jóvenes brasileños bailaron al ritmo de la gaita del escocés Mark Love, de Edimburgo. Una multitud de seguidores de ambos equipos bailó y jugó con el balón en la Fan Zone.
Cinco amigos de Aberdeen (Escocia) – Bev Hendry (72), Brian Hendry (67), Bob Greig (70), Steve Docherty (56) y John Erskine (77) – viajaron en furgoneta desde Boston, donde presenciaron los dos partidos anteriores. “En todas partes la gente sabe que somos de la Tartan Army y son muy hospitalarios”, contó Brian Hendry.
El embajador británico en Estados Unidos, Sir Christian Turner, presente en el estadio, elogió a los seguidores escoceses: “Son los verdaderos embajadores. Lo que están haciendo es mostrar amistad y hospitalidad en un mundo que nos divide. Están creando empleo y atrayendo ingresos para Estados Unidos”.
Entradas agotadas y sueños cumplidos
Las entradas para el partido fueron difíciles de conseguir; el boleto más barato se vendía en $3,000 el mismo día. La aficionada brasileña Carolina Neri, residente en Miami, logró asistir gracias a un regalo sorpresa de su esposo. “Es un sueño hecho realidad”, dijo emocionada. La fiesta del fútbol sigue su curso y Miami fue el epicentro de una noche inolvidable.