Batallas Legales Enfrentan a Gobiernos y Ambientalistas por Alligator Alcatraz
Más de 21 estados republicanos y fiscales generales se han unido a los esfuerzos de la administración de Ron DeSantis para mantener operativo el centro de detención conocido como Alligator Alcatraz en Florida, luego de que un juez de distrito ordenara el cese de operaciones y prohibiera el ingreso de nuevos detenidos.

Argumentos Legales y Apoyo Multiestatal
En un escrito presentado el martes por el fiscal general de Indiana, Theodore Rokita, ante el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito, los estados argumentaron que Florida no estaba obligada a realizar una revisión ambiental exigida por la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) cuando construyó el sitio para albergar detainees inmigrantes durante la administración Trump.
«La orden del tribunal de distrito ignora la decisión del Congreso de imponer obligaciones solo al gobierno federal», señaló el escrito.
Implicaciones Ambientales y Tribales
La jueza de distrito Kathleen Williams falló a favor de grupos ambientalistas y la Tribu Miccosukee en agosto, argumentando que el centro causaba «daño irreparable» a los humedales de los Everglades. El estado apeló rápidamente, solicitando una suspensión de la orden mientras se revisa el caso.

Expansión y Réplicas en Otros Estados
La administración Trump ha buscado replicar este modelo en otros estados, con planes para centros como Speedway Slammer en Indiana, Cornhusker Clink en Nebraska, y Louisiana Lockup en Louisiana. DeSantis también anunció dos nuevos centros en el norte de Florida: Deportation Depo y Panhandle Pokey.
Batallas Legales Múltiples
Este caso es uno de cuatro desafíos legales contra la legalidad de las operaciones del facility, construido en una pista de aterrizaje dentro del Big Cypress National Preserve a fines de junio. Otros lawsuits acusan al estado y al gobierno federal de falta de debido proceso para los detenidos.

En una conferencia de prensa, DeSantis afirmó que Alligator Alcatraz sigue operativo, pero el Departamento de Seguridad Nacional ha dejado de enviar nuevos detainees. «La misión continúa«, declaró.