Un descubrimiento clave en la lucha ecológica
Un ave carroñera podría convertirse en una aliada inesperada en el sur de Florida contra la propagación de la pitón invasora de Birmania. Al alimentarse de sus huevos, ayuda a frenar la reproducción de una de las mayores amenazas ecológicas de los Everglades.
El hallazgo fue documentado en el Área de Manejo de Vida Silvestre Francis S. Taylor, en el condado de Broward, durante el rastreo de pitones realizado por el programa de radiotelemetría de la Universidad de Florida (UF).
Observación directa de buitres en el nido
Investigadores llegaron a un nido de pitón para retirar los huevos antes de que eclosionaran. Al llegar, encontraron al menos cuatro buitres que rodeaban el sitio y se alimentaban activamente de los huevos.
La vegetación que cubría la puesta había sido removida, probablemente por las aves. Los científicos documentaron 17 huevos: tres estaban desplazados del nido con solo fragmentos de cáscara; los 14 restantes permanecían dentro, todos perforados y con su contenido expuesto o ausente, lo que sugiere un consumo total o parcial por parte de los buitres.
El estudio fue publicado en la revista internacional Reptiles and Amphibians, especializada en herpetología.
Detalles del equipo de investigación
El descubrimiento se realizó en 2023 por un equipo del Departamento de Ecología y Conservación de Vida Silvestre de la UF, conformado por Brandon Welty, W. James Whelpley, Elizabeth Sutton, Cynthia A. Fussell Persuad, Eric Suarez, Frank J. Mazzotti y Melissa A. Miller.
La pitón hembra fue encontrada sumergida en aguas poco profundas a unos 12 metros del nido. Tras una inspección minuciosa, no se hallaron señales de otros depredadores o carroñeros aparte de los buitres, y las perforaciones en los huevos coincidían con marcas de picos.
“Seguimos monitoreando nidos de pitón para comprender mejor su reproducción y retirar los huevos antes de que eclosionen”, declaró Melissa Miller, profesora asistente de ecología de vida silvestre invasora en la UF, a el Nuevo Herald. “Nuestra observación constituye el primer caso documentado de un ave depredando un nido de pitón y se suma a la evidencia de que la fauna nativa consume pitones invasoras en todas las etapas de su ciclo de vida”.
Otros depredadores naturales de las pitones
Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), citado por el Parque Nacional Everglades, encontró que las serpientes boca de algodón (cottonmouth) se alimentan de pitones jóvenes. También se ha documentado que un lince rojo (bobcat) retiró huevos de un nido de pitón gigante, devorándolos a pesar de una confrontación con la serpiente. Este incidente fue captado por una cámara de monitoreo en la Reserva Nacional Big Cypress en junio de 2021.
El caimán americano y la serpiente índigo oriental también figuran entre los depredadores de estos reptiles gigantes. Según un informe de Reptiles Magazine, el oso negro de Florida podría alimentarse igualmente de la especie invasora.
Potencial reproductivo de las pitones birmanas
Las pitones adultas tienen un alto potencial reproductivo: las hembras pueden poner entre 50 y 100 huevos por año, según la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC). La temporada de apareamiento ocurre principalmente entre diciembre y abril, la anidación a fines de primavera y la eclosión entre julio y agosto.
Después de poner los huevos, las pitones se enrollan alrededor de ellos para evitar que se sequen, usan termogénesis por escalofríos para regular la temperatura embrionaria y defienden activamente el nido. En el caso observado, los investigadores aún no saben si la serpiente abandonó el nido por la perturbación de los buitres o por otras razones, permitiendo el acceso a los huevos.
Implicaciones para el ecosistema
La eliminación de pitones hembras juega un papel clave para interrumpir el ciclo reproductivo de la especie invasora y reducir su impacto en el ecosistema de los Everglades.
