Contaminación por bacteria fecal en playas de Florida: un problema creciente
Un reciente informe de la organización Surfrider Foundation revela que tres playas de Florida se encuentran entre los diez puntos críticos de contaminación bacteriana en todo Estados Unidos. La presencia de enterococcus, una bacteria indicadora de contaminación fecal, ha encendido las alarmas en South Florida, donde más del 60% de las muestras analizadas superan los niveles seguros para la salud.
Las playas más afectadas
- Ballard Park (Melbourne): 76% de las muestras con alta carga bacteriana.
- Margaret Pace Park (Biscayne Bay): 64% de las muestras contaminadas.
- Park View Kayak Launch (Miami Beach): 92% de las muestras, el tercer nivel más alto del país. Desde marzo de 2020, esta zona tiene una advertencia de no contacto, pero todavía se observan kayakistas en sus aguas.
El informe, elaborado por el Blue Water Task Force de Surfrider, utiliza voluntarios que recolectan muestras de 100 ml para detectar enterococcus. Según Jaime LeDuc, gerente del programa, “los planes de muestreo están diseñados para llenar los vacíos que dejan los monitoreos oficiales”.
¿Por qué hay tantas bacterias en el agua?
Las fuentes principales son el envejecimiento de la infraestructura de alcantarillado, el escurrimiento de aguas pluviales y la falta de limpieza de desechos de mascotas. A nivel nacional, cada año se vierten más de 900 mil millones de galones de aguas residuales sin tratar, junto con 10 billones de galones de escorrentía que arrastran polvo, aceite y químicos, según el estudio de Surfrider.
El impacto en la salud
La exposición constante a estas bacterias puede provocar síntomas similares a la gripe, diarrea, náuseas, infecciones de oído y ojos, y erupciones cutáneas, especialmente en personas inmunocomprometidas. LeDuc aconseja a los bañistas “conocer antes de ir” y recomienda consultar bases de datos como la de Surfrider o las agencias locales de monitoreo de playas, del mismo modo que se revisan la temperatura del agua y las mareas.
El reporte de la Bahía de Biscayne
El informe de Surfrider coincide con la publicación del Biscayne Bay Report Card del Departamento de Gestión de Recursos Ambientales del Condado Miami-Dade (DERM). Omar Abdelrahman, gerente de la sección de recursos hídricos, explicó que el boletín evalúa nutrientes como fósforo y nitrógeno, bacterias, clorofila y claridad del agua. “Cuando fertilizas tu césped, el pasto crece; cuando fertilizas la bahía, crecen las algas”, advirtió.
En la Bahía de Biscayne Norte se identificaron varias áreas con condición “pobre”, donde “las funciones ecológicas esenciales y la diversidad de especies se ven afectadas”. La directora de DERM, Loren Parra, instó a residentes y turistas a limpiar los desechos de sus mascotas, mantener los recortes de césped fuera de los desagües pluviales y evitar el uso de fertilizantes en temporada de lluvias. “Todo el sistema está conectado”, afirmó.
Perspectivas de los expertos
Adriana González Fernández, directora de ciencia e investigación de Miami Waterkeeper, aclaró que los altos niveles de bacterias no siempre significan contaminación fecal reciente, ya que las bacterias persisten en el ambiente. Sin embargo, “hay mayores probabilidades de enfermarse”. Recomienda a los amantes del agua consultar sitios como Swim Guide antes de nadar, remar o bucear, y contactar a Miami Waterkeeper si observan contaminantes como derrames de petróleo.
El equipo de DERM reporta pequeños avances, como el aumento de pastos marinos en el norte de la bahía, pero se necesita más trabajo para lograr mejoras a largo plazo. La calidad del agua en South Florida sigue siendo un desafío que requiere la colaboración de todos. 