Denuncia sin precedentes sobre centro de detención en humedales
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, exigió formalmente al estado de Florida acceso para monitorear el polémico centro de detención migratoria construido en los Everglades, apodado «Alcatraz de Caimanes«. En carta dirigida al fiscal general estatal James Uthmeier, la funcionaria demócrata solicitó:
- Acceso remoto mediante videovigilancia
- Visitas presenciales de equipos de supervisión del condado
- Reportes semanales sobre condiciones en el complejo

Preocupaciones ambientales y humanitarias
El complejo de 3,000 camas fue construido apresuradamente en el Aeropuerto de Entrenamiento Dade-Collier, incautado por el estado el 23 de junio bajo poderes de emergencia otorgados al gobernador Ron DeSantis. Levine Cava alertó sobre:
- Impactos ambientales en el Parque Nacional Big Cypress
- Reportes de condiciones deficientes en centros federales de detención
- Riesgos al tejido moral de la comunidad
«Miami-Dade se erige como faro de esperanza donde los inmigrantes contribuyen diariamente. Debemos rechazar políticas que promueven el miedo»
– Daniella Levine Cava
Presión política y amenazas legales
La demanda ocurre mientras grupos ambientalistas y proinmigrantes presionan a la alcaldesa para demandar al estado. La Coalición de Inmigración de Florida desplegó vallas publicitarias exigiendo: «Demande para detener el Campamento de Detención de Everglades».

Consecuencias legales
El abogado adjunto del condado, Christopher Wahl, advirtió que funcionarios podrían enfrentar suspensión gubernamental si obstaculizan el proyecto, pues la ley estatal exige apoyar la aplicación de leyes migratorias federales.