Un proyecto de 20 años se acerca a la aprobación final, pero el costo operativo genera dudas
El miércoles 13 de mayo de 2026, los comisionados del condado de Miami-Dade avanzaron en la discusión de un centro de salud mental que lleva dos décadas en espera. La reunión del comité, que duró cuatro horas, se centró exclusivamente en el destino del propuesto Miami Center for Mental Health and Recovery, un edificio de siete pisos ubicado en 2200 NW Seventh Ave., entre Wynwood y Allapattah.
El centro, impulsado por el juez retirado Steve Leifman, ya ha costado al condado $50 millones para remodelar el antiguo edificio estatal. Contaría con 75 camas para tratamiento residencial a corto plazo, con el objetivo de desviar a personas con enfermedades mentales de la cárcel del condado, siempre que no enfrenten cargos por delitos violentos.

El debate financiero: ¿ahorro o gasto?
El comisionado Kionne McGhee resumió el dilema:
“La pregunta fiscal no es si el condado puede permitirse esto. Creo que la pregunta es si el condado puede permitirse mantenerlo cerrado.”
Sin embargo, la administración de la alcaldesa Daniella Levine Cava no está de acuerdo con la premisa de ahorro. Arnold Palmer, subdirector encargado del Departamento de Correcciones, afirmó que el centro costaría al menos $12 millones al año para operar, y que no generaría ahorros significativos. “La respuesta clara es no, esto no nos ahorrará millones de dólares”.
Esta proyección llega en un momento difícil para el condado, cuyos pronósticos presupuestarios ya muestran déficits que alcanzan los $323 millones para 2030. Hasta ahora, se han asegurado fondos por única vez: $8 millones de ayuda federal COVID y $16 millones de un acuerdo nacional por opioides.
Comisionados dispuestos a asumir el riesgo
A pesar de las dudas financieras, varios comisionados se mostraron a favor de permitir la apertura del centro y resolver el financiamiento a largo plazo después. La comisionada Vicki Lopez declaró:
“Reconozco que esto puede costarnos dinero. La idea de que debería ser autosostenible es ridícula.”
La comisionada Danielle Cohen Higgins fue más allá, sugiriendo que el condado debería estar dispuesto a sacrificar otros proyectos para financiar el centro. Mencionó el desfile Hometown Heroes que ella patrocina, el rodeo CountryFest del presidente de la comisión Anthony Rodriguez, y el proyecto The Underline, un parque lineal respaldado por la comisionada Raquel Regalado, quien también patrocina la legislación necesaria para abrir el centro de salud mental.
“Tenemos gente hablando de rodeos y desfiles. Hagámoslo. Pongámoslo al edificio Leifman”, desafió Cohen Higgins. “Hagamos el trabajo duro ahora. Porque es inevitable”.
Próximos pasos y apoyo político
Tras la reunión, Leifman y sus seguidores indicaron que ya cuentan con los votos suficientes en la Comisión del Condado para abrir el centro. El obstáculo ahora es el presidente Anthony Rodriguez, quien hasta ahora se ha negado a incluir la legislación de Regalado en la agenda para una votación del pleno. Durante la reunión, Rodriguez enfatizó la necesidad de que los comisionados se sientan cómodos con el costo recurrente del centro. “Solo tenemos que sentirnos cómodos con el hecho de que esto le costará dinero al condado”, afirmó.
La decisión final determinará si Miami-Dade avanza con una iniciativa que sus defensores consideran crucial para la salud pública, o si las limitaciones presupuestarias posponen una vez más el tan esperado centro de salud mental.