Por Isabela Figueroa
Marcos Carreras tiene oído absoluto, comenzó a tocar a los 4 años y hoy se perfecciona en Milán. Fue seleccionado entre cien jóvenes músicos para competir en Alemania y proyecta una carrera internacional
Con apenas 12 años, Marcos Carreras ya es una de las grandes promesas de la música clásica. Nacido en el barrio porteño de Almagro, el joven violinista fue elegido finalista en un certamen internacional que se realizará en Alemania, donde competirá con cien músicos de todo el mundo.
Aprendió a tocar el violín a los 4 años —antes de saber leer— y debutó como solista en el Teatro Colón a los 11. Dueño de oído absoluto y una notable presencia escénica, sostiene: “Cuanta más gente me mire en un concierto, mejor. No me pone nervioso. Al contrario, me motiva”.
Su formación combina referentes de primer nivel. En Buenos Aires, estudia semanalmente con el reconocido maestro Rafael Gintoli, mientras que actualmente se encuentra en Milán realizando masterclasses con el prestigioso Pierre Amoyal.
“Estoy viviendo un momento increíble en mi desarrollo artístico. Poder tomar clases con grandes maestros me hace crecer”, expresó desde Italia. Y agregó: “Volví muy feliz de la clase porque me dijeron que tengo un lindo vibrato y un buen sonido”.
En ese camino, el 19 de mayo participará de una masterclass con el reconocido violinista Maxim Vengerov en el Colegio Salvador, en la Ciudad de Buenos Aires.
A su corta edad, ya se presentó en escenarios como la Usina del Arte, el Teatro 25 de Mayo y el Centro Cultural San Martín, además de tocar como solista con distintas orquestas.
Hijo de violinistas, su historia con el instrumento comenzó de forma natural: “Siempre me pareció súper dulce, lindo. Y aquí estoy”, recuerda.

Mientras continúa sus estudios —en 2026 ingresará a la Escuela Juan Pedro Esnaola—, combina su formación con una vida de niño: juega al fútbol, es hincha de Ferrocarril Oeste y colecciona peluches.
Con un futuro prometedor, ya tiene claro su objetivo: “Mi sueño es hacer una gira internacional y tocar en los lugares más importantes de Europa”.
En mayo, ese camino dará un paso clave cuando compita en Alemania como finalista entre cien jóvenes músicos del mundo.