Polémica por la nueva campaña de Anthropic
Anthropic, conocida por su creatividad en marketing, ha desatado una ola de críticas con su último anuncio titulado “There’s hope in hard questions”. El spot, lejos de generar simpatía, ha perturbado a los espectadores con imágenes sombrías y un tono apocalíptico.
El contenido del anuncio
El anuncio comienza con un video de una casa en llamas, para luego pasar a una serie de imágenes fijas: una multitud vigilada por reconocimiento facial, una persona sin hogar durmiendo en la calle, hileras de tumbas en un cementerio y lo que parece ser un grupo de trabajadores en una mina extrayendo materiales para teléfonos inteligentes. Mientras tanto, una voz en off plantea preguntas como “¿Se puede confiar en la IA?” y “¿Quién pondrá los frenos si es necesario?”.
Reacciones de la industria
Las críticas no se hicieron esperar. Sam Altman, CEO de OpenAI y rival directo de Anthropic, comentó en X el lunes:
“pensé que era sátira, seguí buscando que el usuario fuera c1audeai o algo así”.
Otros profesionales de la tecnología calificaron la comunicación de Anthropic como “la peor comunicación corporativa de la historia”, mientras que un usuario señaló que los “altruistas efectivos de Anthropic realmente viven en una burbuja de psicosis de IA si pensaban que esto sería bien recibido”.
Estrategia de marketing contraproducente
Algunos analistas apuntan que Anthropic siguió un manual de marketing muy conocido: asumir los daños de la industria para posicionarse como la empresa capaz de evitarlos. Sin embargo, la estrategia parece haber fracasado, especialmente por incluir una breve toma del Cementerio Nacional de Arlington. Un comentarista expresó: “No puedo enfatizar lo horrible que es que Anthropic publique un anuncio con esta imagen preguntando ‘¿Quién pondrá los frenos si es necesario?’”. La imagen del cementerio fue señalada repetidamente como “excepcionalmente extraña y siniestra”.

Antecedentes publicitarios de Anthropic
No es la primera vez que Anthropic genera controversia con su marketing. En febrero, durante el Super Bowl, la compañía lanzó una serie de anuncios que se burlaban de la decisión de OpenAI de incluir publicidad en ChatGPT. Esos anuncios, con el mensaje “Los anuncios llegan a la IA. Pero no a Claude”, generaron reacciones positivas y la ira de su competidor. La nueva campaña, sin embargo, ha tenido un efecto muy diferente, provocando un debate sobre los límites éticos en la publicidad de inteligencia artificial.
Para algunos, el anuncio recuerda a la secuencia propagandística de la película “The Parallax View”, un thriller paranoico de los años 70 sobre una corporación malvada. Una asociación que la empresa difícilmente desea en un momento en que busca demostrar su compromiso con el bien común.