Demanda contra Google por derechos de autor en el entrenamiento de IA
Un grupo de editoriales y autores ha presentado una demanda colectiva contra Google, acusando al gigante tecnológico de utilizar sus obras protegidas por derechos de autor para entrenar su plataforma de inteligencia artificial, Gemini. Los demandantes incluyen a Hachette, Cengage, Elsevier, el autor Scott Turow y la organización S.C.R.I.B.E..
La demanda alega que Google eliminó o modificó intencionalmente la información de derechos de autor de estas obras para «ocultar… que sus modelos Gemini fueron entrenados con materiales robados», según el escrito judicial. Este caso se suma a una serie de quejas presentadas por editores, autores y titulares de derechos contra empresas de IA como Meta, OpenAI y Anthropic.
Contexto legal y decisiones judiciales
Si bien muchas demandas aún están pendientes, dos decisiones judiciales tempranas en California han favorecido a las empresas de IA, dictaminando que el uso de obras protegidas para el entrenamiento de IA constituye «uso justo» según la ley de derechos de autor de EE.UU., que no se ha actualizado desde antes de la existencia de internet. Sin embargo, Anthropic fue multada con $1.5 mil millones por piratear las obras con las que entrenó su modelo, el mayor pago en la historia de la ley de derechos de autor estadounidense. Unos 500,000 escritores eran elegibles para pagos de al menos $3,000, pero muchos optaron por no recibir el acuerdo para poder emprender nuevas acciones legales.
Las decisiones de los jueces de California no auguran nada bueno para cómo otros tribunales puedan ver la defensa de «uso justo» de las tecnológicas, pero el conflicto es demasiado matizado como para que estas resoluciones establezcan un precedente indiscutible. La demanda contra Google se presentó en el Distrito Sur de Nueva York, lo que brinda a un juez diferente la oportunidad de pronunciarse.
Relación con Google Books y Google Play
En el caso de Google, los editores tienen una relación más matizada y de largo plazo con la empresa. La demanda explica que los editores y autores han proporcionado a Google obras protegidas durante mucho tiempo con el propósito específico de hacer que los libros sean buscables a través de Google Books. Estos resultados de búsqueda no permiten a los usuarios ver libros completos, sino que brindan acceso a fragmentos cortos junto con información bibliográfica. Los demandantes afirman que Google entrenó a Gemini con copias de estos libros, así como con libros subidos a Google Play, a pesar de que nunca recibió permiso para hacerlo.
«Google copió ilegalmente obras de todos estos programas de alcance limitado para el entrenamiento de IA, sabiendo que carecía de autorización para hacerlo», señala la demanda.
Los demandantes también citan un documento interno de Google que supuestamente afirma que usar libros protegidos por derechos de autor para el entrenamiento de IA podría ser «altamente problemático para Google» y podría resultar en $10 mil millones a $100 mil millones en posibles multas. Google no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Este caso sigue en desarrollo y marcará un precedente importante para el uso de contenido protegido en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.