Impactante caso de Patricia Ripley: la psicóloga que podría recibir la pena de muerte
La defensa de Patricia Ripley, de 51 años, pidió este martes que se anule su confesión por el asesinato de su hijo Alejandro Ripley, un niño autista de 9 años que no podía hablar. Los abogados argumentan que Ripley fue interrogada tras 30 horas sin dormir, lo que hace que su declaración sea involuntaria. La madre enfrenta cargos de asesinato en primer grado, secuestro y abuso infantil.
Detalles clave del caso:
- Fecha del crimen: 21 de mayo de 2020. Ripley llamó al 911 afirmando que dos hombres negros la sacaron de la carretera y secuestraron a su hijo cerca de un Home Depot en West Kendall.
- Hallazgo del cuerpo: Al día siguiente, Alejandro fue encontrado en un canal cerca del Miccosukee Golf & Country Club, vestido con una camiseta azul del Capitán América y pañales.
- Confesión: Ripley admitió haber inventado la historia del secuestro y dijo que llevó al menor al canal donde murió. «Él estará en un lugar mejor«, declaró a los detectives.
- Intento fallido: Cámaras de seguridad captaron a Ripley empujando a Alejandro al agua, pero un buen samaritano lo rescató. Una hora después, lo volvió a sumergir hasta causarle la muerte por ahogamiento.
La fiscal Abbe Rifkin comparó el caso con el de Susan Smith, quien en 1994 ahogó a sus dos hijos y culpó a un hombre negro. «Le llamo Susan Smith: La secuela«, afirmó Rifkin durante la audiencia. La fiscalía sostiene que Ripley, psicóloga con maestría, renunció voluntariamente a su derecho a no autoincriminarse.

La jueza fija nueva fecha de juicio
La jueza del condado de Miami-Dade, Marisa Tinkler Mendez, estableció el 25 de enero de 2027 como nueva fecha para el juicio. La defensa argumenta que los detectives apelaron a la fe cristiana de Ripley para obtener la confesión y le retuvieron su medicación para la ansiedad. La próxima audiencia para decidir sobre la admisibilidad de la confesión será el 23 de junio.
«Ella había estado despierta más de 30 horas cuando comenzó el interrogatorio. Su confesión fue coaccionada», declaró la abogada Karen Gottlieb.
Ripley, quien vestía el uniforme naranja de la cárcel, permaneció cabizbaja durante toda la vista. El caso ha conmocionado a la comunidad de West Kendall, donde Alejandro asistía a la Greater Heights Academy, una escuela para niños con necesidades especiales, y recibía tutoría en casa. Los investigadores creen que el cuidado del menor pudo haber sobrepasado a la madre.

El caso continúa generando debate sobre la salud mental de los acusados y los límites de los interrogatorios policiales. Se espera que la jueza Tinkler Mendez emita su fallo sobre la confesión en la próxima audiencia.