La ley de Florida que prohíbe shows de drag a menores es declarada constitucional
Tras casi tres años de batallas legales, un panel completo de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito confirmó este martes la constitucionalidad de la Ley de Protección de Menores de Florida (2023), conocida por sus críticos como la “prohibición del drag”. La norma atrajo duras críticas de demócratas y defensores LGBTQ+ y encendió un debate nacional sobre la censura.

En una opinión de 8 votos contra 5, la mayoría del panel completo dejó sin efecto la decisión de un tribunal inferior que había bloqueado la aplicación de la ley, y afirmó que la Ley de Protección de Menores de 2023 no es inconstitucional. La mayoría coincidió con los críticos en que la ley apuntaba a las actuaciones de drag, pero consideró que no se dirige a los drag shows en general, sino solo a aquellos que resultan obscenos para los menores.
“No hay duda de que la ley es racional. No vamos a cuestionar la decisión de la Legislatura de Florida de regular la obscenidad”, escribió el juez de circuito Andrew Brasher en nombre de la mayoría.
Brasher, designado por el presidente Donald Trump, añadió que impedir que los menores asistan a espectáculos en vivo para adultos que resultan obscenos para ellos está racionalmente relacionado con el interés de Florida en salvaguardar el bienestar de los menores.
Claves de la decisión
- Alcance: Florida puede multar, encarcelar o revocar licencias a negocios que expongan a menores a espectáculos en vivo “lascivos”, incluido el drag.
- Resultado: 8-5 a favor de mantener la ley impulsada por legisladores republicanos.
- Firma de la ley: 2023, cuando Ron DeSantis buscaba la nominación presidencial republicana.
- Estados con normas similares: Arkansas, Dakota del Norte, Texas y Tennessee.
Disidentes: la ley es “un martillo” contra la Primera Enmienda
Los jueces que votaron en contra coincidieron con los defensores que argumentaron que la ley era vaga y vulneraba sus derechos de la Primera Enmienda.
La jueza Robin Rosenbaum, designada por Barack Obama, escribió que la corte había adoptado una postura de “mess-around-and-find-out” hacia la Primera Enmienda. Sostuvo que la ley exigía muchas cosas inconstitucionales y que todos los espectáculos en vivo, incluidos conciertos e incluso reuniones en patios traseros, debían adaptarse a la edad de cualquier menor presente. También dijo que el lenguaje de la norma ofrecía poca orientación sobre lo que resulta apropiado para la edad del menor presente y criticó que la mayoría ignorara los esfuerzos preventivos del estado para cerrar locales con shows de drag y quitarles sus licencias de licor, esfuerzos que calificó de “poco sinceros”.
“La ley es un martillo. Y bajo su lenguaje vago, las fuerzas del orden pueden tratar muchas expresiones protegidas como si fueran clavos”, escribió Rosenbaum.
Rosenbaum añadió que la afectación se extendía al discurso político, y que las actuaciones de drag forman parte de esa expresión protegida.
La jueza Nancy Abudu, designada por Joe Biden, se unió a la disidencia y afirmó que la mayoría ignoró la historia legislativa de Florida. Abudu señaló que, aunque la ley se presenta como una medida de protección infantil, otros la ven como una manifestación de la creciente hostilidad hacia la expresión y la identidad LGBTQIA+ y como un esfuerzo por usar la doctrina de la obscenidad contra el discurso protegido. También mencionó comentarios de DeSantis y del entonces representante estatal Randy Fine como evidencia de “motivaciones anti-drag”.
Del origen de la ley a la batalla judicial
En 2023, mientras buscaba la nominación presidencial republicana, el gobernador Ron DeSantis firmó la ley impulsada por legisladores republicanos que prohibía la entrada de menores a espectáculos en vivo para adultos con actuaciones “lascivas”, descritas por él como shows de drag. Los infractores podían perder sus licencias de licor y enfrentar multas o penas de cárcel.
Tras la aprobación, Hamburger Mary’s, un restaurante de Orlando con shows de drag, demandó al estado argumentando que la ley era vaga, demasiado amplia y violaba su derecho a la libertad de expresión. El juez federal Gregory Presnell, del Distrito Medio de Florida, dio la razón al negocio y declaró inconstitucional la ley. El estado apeló y perdió, pero luego solicitó que el panel completo reconsiderara la decisión, lo que llevó al fallo de este martes.
La ofensiva contra locales de drag comenzó antes de la aprobación de la ley. En julio de 2022, la administración de DeSantis presentó una queja contra el bar R House, en Miami, acusándolo de exponer a menores a espectáculos sexualmente explícitos. En 2023, el estado envió agentes encubiertos a observar un show de drag en Orlando; los agentes informaron que no vieron nada “lascivo”.
Reacciones: “victoria enorme” para los defensores de la norma
Con la decisión, Florida queda prácticamente consolidada como uno de los cinco estados que prohíben a los menores asistir a espectáculos para adultos, junto con Arkansas, Dakota del Norte, Texas y Tennessee. Los líderes republicanos de Florida celebraron el fallo.
Randy Fine, ahora congresista y entonces impulsor de la ley, declaró en redes sociales que estaba “orgulloso de haber liderado la lucha para prohibir los repugnantes shows de drag para niños”.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, quien busca ser elegido por primera vez tras ser designado por DeSantis, calificó la decisión como una “victoria enorme” por afirmar la prohibición de que los menores asistan a shows de drag sexualizados.
“Esto no debería ser ni siquiera controvertido, pero nuestra ley para proteger a los niños requirió que enfrentáramos demandas y ganáramos un caso ante una corte de apelaciones dividida”, dijo DeSantis.