Una familia de Miami vivió una angustiosa espera tras la desaparición de una avioneta privada en aguas de Bahamas, y finalmente logró recuperar los cuerpos de sus cuatro seres queridos gracias a su propia búsqueda. La aeronave partió el lunes por la mañana de Great Harbour Cay con destino a Miami, pero nunca llegó a la ciudad del sur de Florida.
Un regreso a casa que terminó en tragedia
Los pasajeros eran el piloto Mario Lamar, de 80 años; su esposa Lili Lamar, de 79 años; y dos de sus nietos, Sofia Sosa, de 28 años, y Christian Sosa, de 22 años. La familia había pasado el fin de semana del Día del Trabajo en Great Harbour Cay, Bahamas, y emprendió el regreso a Miami el lunes por la mañana. Nunca llegaron a su destino.
Los allegados notaron que algo andaba mal alrededor de las 2:00 p.m. del lunes, horas después de que los cuatro viajeros debían haber aterrizado en Miami. Al revisar los datos de seguimiento de FlightAware, encontraron señales de un posible desplome: una rápida caída desde unos 10,000 pies hasta los 3,700 pies en apenas tres minutos, seguida de un giro y de la desaparición de la información del radar.

La familia organiza su propio operativo de rescate
Ante la demora en las labores oficiales, los familiares no se quedaron de brazos cruzados. El martes, los hijos y nietos del piloto formaron su propia patrulla de búsqueda y contaron con la ayuda de lancheros y pescadores civiles que respondieron al llamado de auxilio. Fue así como lograron localizar los cuerpos en las aguas cercanas a North Andros Island, el último lugar conocido de la avioneta siniestrada.
“La misión de búsqueda y recuperación se llevó a cabo junto a familiares y civiles que respondieron a nuestro llamado. Nuestros allegados finalmente localizaron a nuestros seres queridos y tuvieron que subirlos a bordo de sus propias embarcaciones”, expresó la vocera de la familia, Silvia Larrieu, en un comunicado.
Mal clima detuvo la búsqueda oficial
El mismo mal tiempo que pudo haber contribuido al accidente también frenó los trabajos de los equipos de rescate de Bahamas y Estados Unidos. La Guardia Costera completó al menos un barrido aéreo el lunes, pocas horas después del siniestro, pero la familia aseguró que la búsqueda nunca se reanudó. El martes por la mañana, la Royal Bahamian Defence Force confirmó que el operativo fue pospuesto hasta que las condiciones climáticas fueran favorables.
“Estamos profundamente agradecidos con todos los que nos apoyaron, buscaron junto a nosotros y mantuvieron a nuestra familia en sus oraciones. Pedimos respetuosamente privacidad mientras enfrentamos esta pérdida inimaginable”, añadió Larrieu.
El padre de los hermanos Sosa, junto con sus otros dos hijos y un tío, partió el lunes por la tarde rumbo a Bahamas para comenzar la búsqueda por sus propios medios. Para el martes por la mañana, ya habían encontrado a todos sus familiares. Ahora, la familia trabaja con la Guardia Costera para “traer a sus seres queridos a casa de manera segura y con dignidad”.