Una lucha que conmovió a Venezuela y al mundo
Carmen Teresa Navas, de 82 años, falleció este domingo 17 de mayo de 2026, apenas días después de que las autoridades venezolanas admitieran que su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, había muerto hace casi un año bajo custodia estatal. La noticia fue confirmada por la periodista Maryorin Méndez, quien acompañó a Navas durante meses en su búsqueda desesperada.
El calvario de una madre
Desde enero de 2025, Carmen Teresa recorrió prisiones, instalaciones militares y oficinas gubernamentales para obtener información sobre su hijo, detenido por agentes de la Dirección de Contrainteligencia Militar el 1 de enero de 2025, presuntamente sin orden judicial. Durante meses, las autoridades negaron que Quero Navas estuviera recluido en centros de detención, mientras la madre exigía pruebas de vida.
Admisión tardía y dolorosa
El jueves anterior a su muerte, el Ministerio de Servicios Penitenciarios de Venezuela informó que Quero Navas había fallecido el 24 de julio de 2025 en el complejo penitenciario Rodeo I, cerca de Caracas. La causa oficial: “insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar”, luego de ser hospitalizado por sangrado gastrointestinal y síndrome febril. El ministerio alegó que ningún familiar solicitó derechos de visita y que el cuerpo fue enterrado por el Estado el 30 de julio de 2025.
“Víctor Quero murió mientras estaba desaparecido”, denunció Alfredo Romero, presidente de la ONG Foro Penal, en redes sociales. “El ministerio dice que no dio información familiar, pero su madre fue muchas veces al Rodeo I y las autoridades negaron que estuviera allí. ¡Indignante!”
Presión internacional y medidas cautelares
El caso llegó hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el 18 de abril de 2025 otorgó medidas cautelares a favor de Quero Navas y su madre, concluyendo que enfrentaban una “situación grave y urgente” que ponía en riesgo su vida e integridad. La CIDH señaló que las autoridades venezolanas se negaron reiteradamente a informar sobre el estado legal, salud y ubicación del detenido.
Intimidación y silencio
La Comisión también expresó preocupación por denuncias de que Carmen Teresa Navas sufrió intimidación y presión de funcionarios estatales mientras abogaba públicamente por su hijo. Abogados de la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia seguían exigiendo información sobre su paradero apenas días antes de que el gobierno admitiera su muerte.
El legado de una madre
El domingo por la noche, la líder opositora y premio Nobel de la Paz María Corina Machado publicó un emotivo homenaje, en el que calificó a Navas como representante de “miles de madres venezolanas” que buscan a sus familiares presos, perseguidos, desaparecidos o muertos. “La muerte de Carmen Teresa no puede separarse del sufrimiento, la crueldad y la impunidad que marcaron los últimos meses de su vida”, escribió Machado. “Venezuela tiene el deber moral de recordar su nombre, así como el de Víctor Hugo”.

El caso de Carmen Teresa Navas y su hijo Víctor Hugo se ha convertido en un emblema de las denuncias de organizaciones de derechos humanos contra el aparato de seguridad venezolano, acusado de detenciones arbitrarias, incomunicación y desapariciones forzadas de disidentes y presuntos opositores.
Una tragedia que no debe olvidarse
Como advirtió Machado: “Un país que olvida a sus víctimas corre el riesgo de acostumbrarse al horror”. La muerte de esta madre incansable no solo enluta a Venezuela, sino que deja una enseñanza sobre la lucha incansable por la verdad y la justicia.