Claver-Carone: el arquitecto de la política dura en América Latina
Mauricio Claver-Carone, figura clave en las políticas de la administración Trump hacia Cuba y Venezuela, dejará su cargo como enviado especial para América Latina a fines de mayo. Su salida coincide con el nombramiento de Marco Rubio como asesor de seguridad nacional interino, un movimiento que según Claver-Carone hace innecesaria su continuidad.

Logros y estrategias
- Relación con México: Fortalecimiento de la seguridad fronteriza y extradición de líderes de cárteles.
- Crisis en Colombia: Respuesta rápida ante la suspensión de vuelos de deportación en enero, aplicando sanciones económicas en 12 horas.
- Acuerdo con El Salvador: Encarcelamiento de migrantes venezolanos vinculados al Tren de Aragua en la prisión CECOT, descrito como un «gran disuasivo para el crimen».
Polémicas y defensa
Claver-Carone rechazó las acusaciones de violaciones de derechos humanos en CECOT: «No hay ni una prueba de abusos», afirmó. Sobre las críticas a la deportación de migrantes, insistió en que solo se enviaron criminales confirmados.

El futuro de Cuba y Venezuela
Claver-Carone destacó que la administración Trump no renovará la licencia a Chevron para comercializar petróleo venezolano, un golpe al régimen de Maduro. Sobre Cuba, argumentó que «el régimen ya no podrá exportar sus problemas» gracias a las restricciones migratorias.
Legado y próximos pasos
Aunque abandona su cargo, Claver-Carone aseguró estar «a una llamada de distancia» para colaborar. Regresará a su firma de inversiones Lara Fund en Miami, tras cumplir el límite de 130 días como empleado gubernamental especial no remunerado.