Plan de redistribución de DeSantis es aprobado por la Legislatura de Florida: se avecinan disputas legales
Apenas 48 horas después de que el gobernador Ron DeSantis presentara su propuesta de nuevo mapa congresual, la Legislatura de Florida aprobó el plan. Este cambio podría otorgar al Partido Republicano cuatro escaños adicionales en el Congreso. La oposición demócrata criticó duramente la rapidez y la legalidad del proceso, y se espera que el mapa enfrente demandas judiciales casi inevitables.
Oposición y votos disidentes
El plan enfrentó una fuerte oposición de los demócratas. La senadora Barbara Sharief, demócrata de Miramar, declaró:
“Si no te grita ilegal, debería gritarte injusto e injusto”.
En la Cámara, la líder minoritaria Fentrice Driskell afirmó:
“Es un mapa partidista dibujado en secreto a pedido de Washington y empujado a través de esta cámara en un reloj diseñado para mantener al público fuera de la sala”.
Aunque el proyecto fue aprobado mayoritariamente por el Partido Republicano, cuatro senadores republicanos rompieron filas y votaron en contra: Jennifer Bradley (Fleming Island), Ileana Garcia y Alexis Calatayud (Miami), y Erin Grall (Vero Beach). En la Cámara, la representante Hillary Cassel (Dania Beach) también votó en contra. Garcia atribuyó su voto a “sentido común y mi conciencia”.
El mapa y su controvertida elaboración
Jason Poreda, empleado de la oficina del gobernador y trazador del mapa, dijo que comenzó su trabajo hace dos semanas y completó el plan durante el fin de semana. Los legisladores vieron el mapa por primera vez el lunes en un artículo de Fox News, codificado por colores según el partido político. En la audiencia, Poreda reconoció haber utilizado datos partidistas para dibujar los distritos, pero negó haberlo hecho con la intención de favorecer a los republicanos.

El senador Darryl Rouson, demócrata de St. Petersburg, cuestionó si era “neutral en cuanto a raza dividir comunidades compuestas en gran parte por votantes minoritarios de maneras que no tienen sentido geográfico”. Bajo el plan, St. Petersburg se divide en dos distritos, Tampa en tres, y áreas de mayoría negra quedan fragmentadas. El senador Nick DiCeglie, republicano de Indian Rocks Beach, defendió el mapa calificándolo de “justo”.
Implicaciones legales y la opinión de la Corte Suprema
El miércoles, la Corte Suprema de EE. UU. emitió una opinión en el caso Louisiana v. Callais, la cual DeSantis ha citado como parte de su impulso para la redistribución. El asesor legal del gobernador, David Axelman, envió una carta a los legisladores afirmando que la corte estableció un “estándar extraordinariamente oneroso” para usar la raza en la redistribución y que Florida no puede cumplir con ese estándar. Los opositores argumentan que el plan viola la Enmienda de Distritos Justos de Florida, aprobada por votantes en 2010, que prohíbe dibujar distritos que favorezcan a un partido o reduzcan el poder de voto de las minorías.
El representante Alex Andrade, abogado republicano de Pensacola, dijo sentirse presionado a “gerrymandear basado en raza” para cumplir con la Ley de Derechos al Voto, pero ahora se sintió aliviado por la decisión de la Corte. En el Senado, el independiente Jason Pizzo dijo no poder votar a favor por necesitar más tiempo para analizar la opinión. El senador Don Gaetz, republicano de Pensacola y patrocinador del plan en el Senado, expresó que aunque no está completamente satisfecho con el argumento del gobernador, cree que muchas partes de la enmienda “deberían salvarse”.
Demandas anticipadas
Con la aprobación del plan, se espera que demandas legales sean presentadas de inmediato. La representante Angie Nixon, demócrata de Jacksonville, irrumpió en la votación con un megáfono rosa gritando que los legisladores violaban la constitución. El gobernador DeSantis ha señalado que la decisión de la Corte Suprema respalda su postura y que las “deficiencias legales” de un distrito anterior han sido corregidas en el nuevo mapa. Los tribunales tendrán la última palabra sobre este controvertido plan que ya divide a Florida.