Samsung supera el billón de dólares en valor de mercado
El miércoles, Samsung alcanzó una valoración de $1 billón luego de que sus acciones subieran más de un 10%, impulsadas por la creciente demanda de chips para inteligencia artificial. Este hito convierte a Samsung en la segunda empresa asiática en cruzar el umbral del billón, después de TSMC.
Resultados financieros récord
La noticia llega tras un informe de ganancias extraordinario la semana pasada, en el que Samsung reportó ganancias ocho veces superiores en comparación con el mismo período del año anterior. El motor principal de este crecimiento es la memoria de alto ancho de banda (HBM), un tipo de chip esencial para ejecutar sistemas de inteligencia artificial.

Demanda imparable y posibles acuerdos con Apple
Cada empresa que desarrolla inteligencia artificial necesita chips, y Samsung fabrica los chips de memoria que alimentan estos sistemas. La demanda se dispara mientras la oferta lucha por mantenerse al día, lo que empuja los precios al alza y dispara las ganancias.
Además, informes recientes indican que Apple ha mantenido conversaciones con Samsung e Intel para fabricar chips para dispositivos Apple en suelo estadounidense. Hasta ahora, Apple dependía casi exclusivamente de TSMC en Taiwán. Si Samsung logra cerrar el acuerdo, representaría un cambio significativo en la cadena de suministro global de semiconductores.
Competencia feroz y desafíos internos
Aunque el auge de la IA ha disparado los márgenes de Samsung gracias a los chips HBM, la competencia es intensa. El rival surcoreano SK Hynix también busca una porción del mismo mercado, manteniendo la presión sobre Samsung para conservar su ventaja. Los tres mayores fabricantes de chips de memoria del mundo —Samsung, SK Hynix y Micron— luchan por satisfacer la desbordada demanda de los centros de datos de IA, desviando inversiones de sus negocios de chips de consumo.
Sin embargo, no todo es positivo. Los trabajadores de Samsung amenazan con una huelga de 18 días a finales de este mes, exigiendo una mayor participación en las ganancias impulsadas por la IA. Al mismo tiempo, las divisiones de teléfonos y televisores de la propia Samsung —que también necesitan comprar esos mismos chips de memoria— están pagando precios elevados por los componentes que alimentan sus productos, creando una paradoja interna.
El futuro de Samsung dependerá de cómo maneje la demanda explosiva, las negociaciones con Apple y las tensiones laborales, mientras sigue innovando en el competitivo mercado de semiconductores.