CEO de OpenAI critica la estrategia de marketing de su competidor Anthropic
La rivalidad en el campo de la inteligencia artificial se intensifica con nuevas acusaciones públicas. Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha criticado abiertamente el nuevo modelo de ciberseguridad de su competidor, Anthropic, denominado «Mythos», y su estrategia de comercialización basada en generar alarma.

El modelo «Mythos» y la controversia de su lanzamiento
Anthropic anunció Mythos a principios de este mes, liberando el modelo a un pequeño grupo de clientes empresariales. La compañía justificó esta decisión limitada argumentando que el modelo es demasiado poderoso para un lanzamiento público, por temor a que los cibercriminales pudieran armarizarlo. Esta postura ha sido calificada por algunos críticos como exagerada.
Las duras palabras de Sam Altman
Durante una aparición en el podcast «Core Memory», Altman cuestionó esta narrativa, insinuando que se trata de un «marketing basado en el miedo». El ejecutivo sugirió que esta táctica podría ser una forma de mantener la inteligencia artificial bajo el control de un grupo selecto.
«Hay personas en el mundo que, durante mucho tiempo, han querido mantener la IA en manos de un grupo más pequeño de personas», dijo Altman. «Puedes justificar eso de muchas maneras diferentes».
En una analogía directa y contundente, Altman añadió: «Es claramente un marketing increíble decir: ‘Hemos construido una bomba, estamos a punto de soltarla sobre tu cabeza. Te venderemos un refugio antiaéreo por 100 millones de dólares'».
El miedo como herramienta de mercado en la industria de la IA
Altman señaló que el marketing basado en el temor no fue inventado por Anthropic. De hecho, gran parte de la industria de la IA ha aprovechado tácticas alarmistas e hipérboles para que sus herramientas suenen más poderosas. La retórica continua sobre cómo la IA podría llevar al fin del mundo no solo ha provenido de activistas, sino también de quienes venden esta tecnología al público, un grupo que incluye al propio Altman.
Este intercambio público destaca las profundas divisiones estratégicas y éticas entre los líderes que están dando forma al futuro de la inteligencia artificial, un debate que se libra tanto en el terreno técnico como en el de la percepción pública.