El gasto en inteligencia artificial crece, pero aún no supera el costo salarial humano
Recientemente, un ejecutivo de Nvidia comentó que el costo de la computación (compute) ya supera los salarios de sus empleados. Por su parte, el CEO de Mercor señaló que su startup gasta más en tokens para agentes internos que en nómina de personal. Estas declaraciones han encendido el debate: ¿están las empresas invirtiendo más en inteligencia artificial que en sus propios trabajadores?
La respuesta, según el último Ramp AI Index, no es tan categórica. Este índice, que mide la adopción de IA entre empresas estadounidenses, revela que el gasto todavía está lejos de igualar los sueldos promedio, aunque la tendencia es al alza.
Los números detrás de la inversión en IA
El estudio clasifica a las empresas en grupos según su nivel de gasto en inteligencia artificial. El 1% superior (denominadas «empresas AI-pilled») desembolsa $7,500 por empleado al mes. Si bien es una cifra considerable, aún está por debajo del salario mensual promedio de un ingeniero de software, que ronda los $16,000.
- Top 1% (AI-pilled): $7,500/empleado/mes
- Top 10%: $611/empleado/mes
- Mediana general: $11.38/empleado/mes
Estos datos indican que la mayoría de las empresas aún no están reemplazando empleados con IA, sino que la adoptan de forma incremental. La mediana de gasto ($11.38) equivale aproximadamente al costo de una licencia empresarial básica.
Tendencia de crecimiento entre los mayores usuarios
A pesar de que el gasto total no supera los salarios, el crecimiento es notable. Entre las empresas del 1% superior, el desembolso en IA por empleado aumentó un 14.1% durante el último mes. Esto evidencia que las firmas más intensivas en tecnología están acelerando su inversión en algoritmos y modelos de lenguaje.
“El costo de la computación ya es mayor que el salario de mis empleados”, dijo un ejecutivo de Nvidia, reflejando una realidad que podría volverse común.
Las empresas del top 10% también muestran un gasto significativo ($611 mensuales por persona), aunque muy por detrás del grupo líder. En contraste, la mayoría de las compañías aún se mantienen en niveles bajos de adopción, lo que sugiere que el verdadero salto hacia una economía dominada por la IA todavía no se ha producido.
¿Estrategia de diversificación de modelos?
El informe de Ramp también destaca que las empresas más avanzadas (el 1% AI-pilled) tienden a combinar múltiples modelos de frontera y plataformas que les permiten acceder a modelos open-source más baratos. Esta mezcla optimiza costos y evita depender de un solo proveedor, lo que podría explicar su mayor gasto sin descuidar la eficiencia.

Aún no está claro si esta tendencia de crecimiento se mantendrá. Lo cierto es que la brecha entre el gasto en IA y los salarios se está reduciendo, especialmente en los sectores más innovadores. Para las empresas que buscan mantenerse competitivas, la pregunta ya no es si invertir en inteligencia artificial, sino cuánto y cómo equilibrarlo con su capital humano.
Este análisis basado en el Ramp AI Index ofrece una radiografía actual del mercado, donde la IA avanza pero el factor humano sigue siendo el pilar de la economía.