La propuesta de centros de datos en el espacio enfrenta una ola de escepticismo
La idea de construir centros de datos orbitales, impulsada por Elon Musk y SpaceX, ha generado un intenso debate en la industria tecnológica. Mientras algunos ven en el espacio una solución a la creciente demanda de cómputo para inteligencia artificial, figuras clave del sector —como Masayoshi Son, fundador y CEO de SoftBank— han levantado serias dudas sobre su viabilidad a corto plazo.

En una reciente reunión de accionistas, Son argumentó que construir centros de datos en el espacio no reducirá costos significativamente y tomará demasiado tiempo. “En la batalla por la IA, los próximos años serán mucho más importantes que lo que pueda suceder dentro de una década”, afirmó el ejecutivo, poniendo en duda la urgencia de apostar por infraestructura orbital.
Masayoshi Son: el escéptico inesperado
La postura de Son ha sorprendido a muchos, dado el historial de SoftBank de realizar apuestas audaces. “Es muy irónico que Son ahora cuestione esta idea”, comentó la analista Kirsten Korosec. “Hay muchos VCs y fundadores que se han entusiasmado con los centros de datos orbitales, y que alguien con un perfil tan alto se detenga a preguntar es importante”. Sin embargo, recordó que SoftBank ha invertido fuertemente en proyectos terrestres de centros de datos, lo que podría influir en su perspectiva.
“Son hace preguntas justas: incluso si todo funciona —y los costos serán muy serios— esto no ocurrirá en años y años, así que no es una solución a ningún problema inmediato”. — Anthony Ha, analista tecnológico.
SpaceX: el negocio detrás de la idea
El analista Sean O’Kane señaló que la propuesta de Musk podría estar impulsada por intereses comerciales. “Cuando hablas de construir una constelación de satélites —que deben reemplazarse cada pocos años— para formar un ‘centro de datos orbital’, solo estás garantizando mucho más negocio para tu lanzadera espacial”, explicó. SpaceX domina el 80-90% del mercado global de lanzamientos, en gran parte gracias a Starlink. Sin ese servicio, su participación caería al 20-40%. “Los centros de datos orbitales serían una fuente adicional de demanda para sus lanzamientos”, agregó O’Kane.
Además, SpaceX ya está rentando su capacidad de cómputo a terceros, como parte de una estrategia que incluye acuerdos con Google y Anthropic. “Es el mismo patrón: todo aquel que tenga poder de cómputo lo está alquilando”, comentó O’Kane, refiriéndose también a empresas como Groq y otras que han pivotado hacia el alquiler de capacidad de procesamiento.
Intereses encontrados y “talking your own book”
El analista Anthony Ha subrayó que todas las predicciones de los ejecutivos tecnológicos deben tomarse con cautela. “No hay observadores imparciales aquí; todos tienen equipaje y enormes cantidades de dinero en juego”, afirmó. Mientras Musk promueve una solución espacial que beneficia a SpaceX, SoftBank aboga por inversiones en centros de datos terrestres. Sam Altman, CEO de OpenAI, también ha mostrado escepticismo hacia la idea orbital, en medio de su compleja historia con Musk.
“Es importante recordar que, cuando hablamos del futuro de la IA, cada uno está hablando de su propio libro”, concluyó Ha. “No significa que estén equivocados, pero hay un asterisco en cada predicción”.
El dilema de la capacidad de cómputo
La discusión refleja la enorme presión que existe en la industria por satisfacer la demanda de procesamiento para IA. La construcción de centros de datos en la Tierra enfrenta desafíos regulatorios, de permisos y de consumo energético. Aunque el espacio podría ofrecer una alternativa libre de “NIMBYs”, como señaló O’Kane, los plazos y costos lo hacen inviable para las necesidades inmediatas. “Mientras tanto, empresas como Groq o incluso Allbirds —que renació como proveedor de neo-cloud— están llenando el vacío con soluciones terrestres”, añadió.

En definitiva, la idea de centros de datos orbitales sigue siendo una promesa de largo plazo, mientras que las necesidades actuales se resuelven en tierra. Como bien lo resumió Kirsten Korosec: “Es importante que alguien con una voz tan alta haga estas preguntas. Y es irónico que sea justo Masayoshi Son, pero así funciona el juego”.