Adiós a la Casa Blanca: el turbulento capítulo gubernamental de Musk
El viernes marcó la despedida de Elon Musk como empleado especial del gobierno estadounidense, culminando cuatro meses al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). En un acto en el Despacho Oval, el presidente Donald Trump elogió al magnate tecnológico: «Elon ha trabajado incansablemente para liderar el programa de reforma gubernamental más trascendental en generaciones».

La despedida dorada entre tensiones
Trump entregó a Musk una llave dorada, símbolo que reserva para «personas muy especiales». Pese a los recientes roces, el mandatario aseguró: «Elon realmente no se va. Va a estar yendo y viniendo… DOGE es su bebé». El empresario asistió al evento con una gorra de DOGE y una camiseta de «Padre de DOGE».
Logros cuestionados y polémicas silenciadas
- Recortes fallidos: DOGE solo logró $175 mil millones en ahorros, lejos del $1 billón prometido y muy por debajo de los $2 billones iniciales.
- Conflictos internos: Musk tuvo choques «públicos y privados» con secretarios del gabinete y asesores de Trump.
- Críticas al presidente: En declaraciones a CBS, Musk mostró «decepción» porque la «gran y hermosa ley» de Trump socavaba los recortes de DOGE.
- Escándalo personal: The New York Times publicó acusaciones sobre «uso de drogas ilícitas» durante su trabajo con Trump.
Legado complejo
Los tribunales frenaron muchos de los recortes laborales intentados por DOGE, mientras los demócratas usaron la figura de Musk como blanco político. Pese a todo, Musk declaró al despedirse: «Este no es el final de DOGE, sino realmente el comienzo».