El futuro llegó a las calles de Miami: un viaje sin conductor
La ficción se hizo realidad. Solicitamos nuestro primer vehículo autónomo en Miami y esperamos a que un Waymo llegara para llevarnos a través de la ciudad. Estos coches sin conductor, que ya se ven circulando por las calles de la 305, son los Jaguar I-PACE blancos con sensores giratorios en el techo y ningún humano al volante.
Inicio del viaje: paciencia y expectativa
Nuestro recorrido comenzó en un parque de oficinas cerca del Aeropuerto Internacional de Miami a las 11:11 a.m. del miércoles 25 de febrero. A través de la aplicación de Waymo, solicitamos un viaje hasta el Brickell City Centre.
- Tiempo de espera para el Waymo: 26 minutos.
- Duración del trayecto: 56 minutos.
- Llegada a destino: 12:34 p.m. (casi hora y media desde la solicitud).
En comparación, un Uber al mismo destino habría tenido un tiempo de espera estimado de 2 a 3 minutos y un viaje de 20 minutos. El costo del Waymo fue de $30.88, casi $10 más que un Uber para el mismo destino.
La experiencia dentro del robotaxi: comodidad y algún que otro tropiezo
Al subir al vehículo, un mensaje pregrabado recordó abrochar los cinturones e informó que estábamos siendo grabados. La experiencia incluye perks similares a un Uber Black: una pantalla en la parte trasera permite ajustar el espacio para las piernas, la temperatura y conectarse a Spotify para escuchar música propia (cambiamos la música ambiental por Bad Bunny).
Sin embargo, la ausencia de conductor se hizo notar en la carretera. Al intentar cambiar al carril izquierdo en la Northwest 57th Avenue, el coche se detuvo unos 30 pies antes del cruce, bloqueando un carril durante unos tres minutos y provocando una «lluvia de bocinazos» de otros conductores. El mismo problema de fusión a la izquierda se repitió al entrar en Brickell, atrayendo miradas y señalamientos.
«Los vehículos autónomos como Waymo ‘ayudarán tremendamente’ a mejorar el tráfico en las carreteras de Miami», dijo el multimillonario Ken Griffin en una escuela secundaria de Miami en febrero. A juzgar por los patrones de conducción del Waymo, por ahora, estos coches parecen más propensos a causar tráfico que a solucionarlo.
Seguridad vs. Conveniencia: ¿Qué dicen los datos?
Una investigación publicada por Waymo el año pasado sugiere que su flota sin conductor causa significativamente menos accidentes, lesiones y muertes de tráfico que los conductores humanos. A pesar de los pequeños fallos, el viaje fue mayormente suave. Lo que nunca dejó de ser desconcertante fue ver el volante girar por sí solo.
El final del trayecto y la vuelta a la realidad
Al llegar a Brickell City Centre, el Waymo no nos dejó en una zona designada de descenso, sino que bloqueó el tráfico nuevamente mientras salíamos apresuradamente en la calle lateral del centro comercial. Una queja común entre usuarios en línea.
Para el viaje de regreso, un Waymo habría costado $31.14 y tomado 37 minutos más que un Uber ($21.95). Optamos por un coche con conductor. Nuestro chofer de Uber, sin embargo, casi choca al incorporarse a la I-95 y terminó subiendo a la acera al tomar una curva demasiado rápido de vuelta al parque de oficinas.
Waymo, una subsidiaria de Alphabet (la matriz de Google), ya ofrece servicios de robotaxi en 10 ciudades, incluyendo Phoenix, Los Ángeles, Austin, Atlanta, San Francisco y Orlando. La compañía ha registrado más de 200 millones de viajes pagados y, a finales del año pasado, realizaba alrededor de 400,000 viajes por semana.