El Centro Nacional de Huracanes vigila dos ondas tropicales
Tras semanas de calma, el Atlántico comienza a mostrar señales de vida justo antes del pico habitual de la temporada de huracanes. El pasado viernes, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) marcó dos sistemas potenciales en el Atlántico oriental para vigilar durante los próximos días. Uno tiene una probabilidad baja del 20% de fortalecerse como depresión tropical o tormenta en la próxima semana; el otro cuenta con una probabilidad media del 40%.
Este domingo, los meteorólogos indicaron que ambos sistemas tienen ventanas reducidas para formarse antes de enfrentarse a las duras condiciones que han mantenido a raya a las tormentas durante la temporada.
- Sistemas vigilados: dos ondas tropicales en el Atlántico oriental.
- Probabilidad del primer sistema: 20%.
- Probabilidad del segundo sistema: 40%.
- Ubicación: este del Atlántico, cerca de Cabo Verde y las Islas de Sotavento.

Primera onda tropical: 20% de probabilidad
La primera onda tropical, que salió de la costa occidental de África hace unos días, se encontraba a varios cientos de millas al oeste de Cabo Verde. Según el centro de huracanes, es probable que se disipe en pocos días al aproximarse a la intensa cizalladura del viento cerca de las Islas de Sotavento, aunque no se descarta “algún desarrollo”.
Segunda onda tropical: 40% de probabilidad
La segunda onda tropical parece tener mejores condiciones para fortalecerse. Los pronosticadores esperan que ingrese al Atlántico en los próximos días y le otorgan un 40% de probabilidades de convertirse al menos en una depresión tropical hacia mediados de semana.
Modelos y polvo del Sahara limitan el desarrollo
Los modelos de pronóstico a largo plazo no muestran una señal fuerte para ninguno de los dos sistemas, según la actualización del domingo. Si acaso muestran desarrollo, la mayoría apunta a que el primer sistema se dirigiría directo al oeste, hacia una zona de fuerte cizalladura del viento, mientras que el segundo giraría hacia el Atlántico abierto.
Otro factor que reduce las posibilidades: el polvo del Sahara. Gran parte del Atlántico está cubierta por una enorme pluma de aire caliente, seco y polvoriento, que elimina la humedad que las tormentas necesitan para alimentarse.
La opinión de los expertos
Andy Hazelton, científico asociado de la Universidad de Miami especializado en huracanes, escribió en X que, si algo llega a desarrollarse, es probable que “se disipe cerca de las islas o gire al norte debido a una debilidad en la cresta”.
Próximos nombres de la temporada
La lista de tormentas ya tiene preparados los siguientes nombres: Cristobal y Dolly. Mientras tanto, el NHC continúa monitoreando la evolución de estas ondas tropicales en un Atlántico que vuelve a estar en el radar justo en el pico de la temporada.