El Final de un Ícono Marino de Miami
El Miami Seaquarium, un símbolo de la historia turística de Florida, cerrará definitivamente sus puertas el domingo, 12 de octubre de 2025, marcando el fin de 70 años de operación desde su inauguración el 24 de septiembre de 1955. La muerte de la ballena asesina Lolita hace dos años aceleró una espiral de declive, impulsada por acusaciones de maltrato animal y presiones para redevelopar la propiedad.

El Legado del Seaquarium: De Flipper a Lolita
El parque marino, ubicado en Virginia Key, fue una vez la versión de Miami de Disney, atrayendo a millones de visitantes con sus espectáculos de delfines, leones marinos y ballenas. Flipper, un delfín nariz de botella, se convirtió en una estrella global gracias a la serie de televisión filmada en el lugar entre 1964 y 1967. A lo largo de los años, el Seaquarium fue hogar de figuras icónicas como Hugo y Lolita (también conocida como Tokitae), cuyas actuaciones definieron la experiencia para generaciones de familias y estudiantes.

Cambios y Desafíos a Través de las Décadas
- Años 60-70: Época dorada con Flipper y la llegada de ballenas asesinas.
- 1980: Muerte de Hugo por un aneurisma cerebral, dejando a Lolita sola en su tanque.
- Décadas de 1990-2000: Aumento de protestas de grupos como PETA y campañas como «Free Lolita».
- 2024: Pérdida de acreditación por bienestar animal tras incidentes como delfines ingiriendo objetos peligrosos.
La asistencia, que alguna vez superó el millón de visitantes anuales, cayó drásticamente, y el parque enfrentó pérdidas financieras, incluido un déficit de $276,000 en 1982. La competencia de parques temáticos en Orlando, como Walt Disney World y SeaWorld, contribuyó a su decline.
El Futuro del Terreno y los Animales
El desarrollador David Martin y su subsidiaria Terra invertirán $22.5 millones para redevelopar la propiedad, con planes de mantener el nombre del Seaquarium y construir un nuevo acuario. Los mamíferos marinos restantes serán reubicados, y se agregarán elementos como un paseo marítimo y restaurantes. El icónico domo dorado, una estructura emblemática, probablemente se preserve como parte del patrimonio histórico de South Florida.

«Como nativa de Miami y habiendo manejado sus relaciones públicas en los años 80 y 2000, siempre tuve un cariño por el Miami Seaquarium. Pero eran tiempos diferentes. Es una pena verlo cerrar después de todos estos años», dijo C.L. Conroy, consultora de comunicaciones en Miami.
El cierre representa el fin de una era, pero también un nuevo capítulo para este espacio costero, que busca equilibrar el desarrollo moderno con la memoria de un ícono que inspiró a millones.