Sabino Vaca Narvaja y el “Momento Shenzhen”: el concepto que resonó en el simposio sobre Xi Jinping
Buenos Aires, 6 septiembre. El exembajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja sostuvo este domingo en Shenzhen que el denominado “Momento Shenzhen” puede abrir “una nueva etapa de convergencia y desarrollo compartido”, durante un simposio internacional dedicado al pensamiento de Xi Jinping.
En la apertura del Simposio Académico Internacional sobre el Pensamiento de Xi Jinping, Vaca Narvaja fue el único extranjero que brindó un discurso junto a autoridades chinas. El encuentro fue organizado por la Base de Investigación Colaborativa de Xinhua del Centro de Estudios sobre el Pensamiento de Xi Jinping sobre la Cultura, la Universidad Normal del Sur de China y el Departamento de Publicidad del Comité Provincial de Guangdong del Partido Comunista de China.
“Momento Shenzhen”: innovar, industrializar, escalar
Durante su exposición, Vaca Narvaja propuso el concepto de “Momento Shenzhen” para describir el nuevo paradigma tecnológico que, a su entender, representa esa ciudad china. “La pregunta ya no es solamente qué puede hacer la tecnología, sino también qué queremos, como sociedades, que haga la tecnología”, afirmó el exembajador, quien planteó la necesidad de impulsar un desarrollo tecnológico humanista, tal como propone el líder chino en el actual plan quinquenal.
“Es precisamente aquí, en Shenzhen, donde podemos observar la dimensión material de un nuevo paradigma. Si el ‘momento Ford’ simbolizó la revolución de la producción en masa y el ‘momento Sputnik’ la carrera por alcanzar primero la frontera tecnológica, propongo hablar hoy de un ‘momento Shenzhen’: la capacidad de innovar, industrializar, escalar, integrar y abaratar simultáneamente tecnologías cada vez más complejas”.
“El ‘momento Shenzhen’ puede abrir una nueva etapa de convergencia y desarrollo compartido”, remarcó.
Cooperación, beneficio mutuo y desarrollo compartido
El exdiplomático consideró que la transformación tecnológica puede adquirir una dimensión mundial si se articula con una filosofía de cooperación, beneficio mutuo y desarrollo compartido.
“Si esta revolución tecnológica se articula con una filosofía de cooperación, beneficio mutuo y desarrollo compartido, puede contribuir a una nueva convergencia histórica, en la que los avances de la inteligencia artificial, la robótica, las energías limpias y las nuevas tecnologías se conviertan en instrumentos para reducir, y no ampliar, las brechas entre países”.
Los riesgos de una modernización sin propósito humano
Vaca Narvaja advirtió, además, sobre los riesgos de un proceso de modernización que no tenga como eje el desarrollo humano y la preservación de las identidades culturales.
- “La tecnología sin un propósito humano puede profundizar las desigualdades.”
- “El desarrollo sin raíces culturales puede producir alienación.”
- “La globalización sin respeto por la diversidad puede generar confrontación.”
“La modernización requiere, por lo tanto, capacidades tecnológicas, pero también confianza cultural, responsabilidad ética y una concepción clara de la sociedad que queremos construir”, agregó.
También sostuvo: “La modernización no debería evaluarse únicamente por la cantidad de riqueza que produce, sino fundamentalmente por su capacidad para mejorar la vida de las personas. El crecimiento económico, la innovación tecnológica y el desarrollo institucional son instrumentos. El desarrollo humano es el objetivo”.