Buenos Aires, 6 de septiembre. El presidente Javier Milei cumple 1.000 días al frente de la gestión con un balance que combina reformas estructurales, traspiés en el plano judicial y una dinámica interna en la que los cambios de equipo fueron constantes.
Reformas estructurales: del mega DNU a la Ley Bases
Desde su asunción, el 10 de diciembre de 2023, el mandatario impulsó una serie de transformaciones. Entre los cambios y las transformaciones se anota la vigencia del mega DNU 70/2023, que supone una reforma profunda del Estado y la desregulación de la economía. También se registró la sanción de una reducida Ley Bases, que debió ser modificada por no contar con los respaldos necesarios.
Algo similar ocurrió con la reforma laboral: la bancada libertaria logró pasarla en el Congreso, pero tuvo que adaptarla para seducir a varios sectores aliados que rechazaban el articulado.

Reformas pendientes y la Corte Suprema
Sin embargo, el oficialismo aún no cuenta con los votos necesarios para motorizar otros proyectos clave como la reforma electoral o la designación de los jueces de la Corte Suprema. En este último punto, la administración libertaria debió sortear el rechazo a Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, los sugeridos por el Ejecutivo para completar el Máximo Tribunal.
Un Gabinete en movimiento
Desde el inicio de su mandato, Milei modificó en varias oportunidades su equipo y acumuló cuatro jefes de Gabinete, dos ministros de Salud y de Justicia y varias idas y vueltas en torno al Ministerio del Interior.
Así, el Gobierno llega a los mil días con un programa de reformas en marcha y frentes legislativos y judiciales todavía abiertos.