Argentina no tratará en Diputados el Tratado de Patentes antes del plazo límite
Buenos Aires, 16 de abril de 2026. El gobierno argentino no cumplirá con el compromiso adquirido con Estados Unidos de ratificar en la Cámara de Diputados, antes del 30 de abril, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (TCP). Las autoridades de la cámara baja confirmaron que no hay previsto debatir esa iniciativa antes de esa fecha, un proceso atravesado por la fuerte resistencia de los laboratorios nacionales.

Un compromiso pendiente desde la era de Milei
La sanción del TCP antes del 30 de abril forma parte de los compromisos que asumió el presidente Javier Milei al firmar el Acuerdo Recíproco de Comercio con su par estadounidense. Sin embargo, fuentes parlamentarias del oficialismo señalaron que el tratamiento del convenio está «suspendido por pedido especial de Cancillería», y que aún no hay una fecha para reanudar el debate.
«Es un tema de Cancillería que tiene que avisar cuando lo tenga cerrado», explicó una fuente consultada.
El largo camino de un tratado estancado
Este acuerdo internacional fue aprobado por el Senado en 1998, pero jamás logró la ratificación de la Cámara de Diputados. La Cámara baja tenía todo listo para avanzar este martes de manera exprés con el dictamen, pero el plenario de comisiones se cayó abruptamente producto del intenso lobby de los laboratorios nacionales.
¿Por qué se oponen los laboratorios argentinos?
Uno de los principales escollos es el rechazo de los laboratorios de medicamentos nacionales, que se han opuesto a medidas de Milei para eliminar restricciones sobre propiedades intelectuales. El presidente anuló las resoluciones conjuntas 118/2012, 546/2012 y 107/2012 sobre pautas de patentamiento dictadas por la expresidenta Cristina Kirchner, que beneficiaban a los laboratorios locales.
- Argumento de los laboratorios: Consideran que la aprobación del TCP significaría «la cesión de soberanía en políticas de propiedad intelectual» y anularía las guías de patentabilidad vigentes desde 2012.
- Efecto económico: Las resoluciones de 2012 permitían copiar patentes, lo que habilita la venta de remedios más baratos. Los laboratorios extranjeros, en cambio, reclaman que se reconozca la inversión millonaria en investigación.
La disputa por el Capítulo II
Los laboratorios nacionales exigen que, si Argentina aprueba el tratado, lo haga con la reserva del Capítulo II. En este punto, Cancillería sigue analizando si esa medida es viable, ya que hay otro sector del Gobierno que cree que no se puede realizar.
La postura oficial: beneficios para la ciencia nacional
El Gobierno sostiene que la adhesión al sistema PCT ya es utilizada por actores nacionales desde el exterior y que ratificarlo traería ventajas.
«Los laboratorios Mabxience, Bagó, Biogénesis Bagó y Laboratorios Andromaco ya usan el PCT para proteger sus desarrollos en el exterior. Lo hacen desde oficinas de otros países porque Argentina no está dentro. La adhesión les da acceso directo, más barato y más simple», se desprende de un documento oficial.
También se destaca que el CONICET y su red universitaria representan el 26,9% de las solicitudes PCT de origen argentino. «La ciencia pública argentina ya compite en el sistema; la no adhesión solo le pone trabas administrativas y costos adicionales», agrega el oficialismo.
Implicancias de la ratificación
Si Argentina finalmente se adhiere al tratado, cualquier patente registrada en un país miembro tendrá una validez de 20 años. Este cambio impactaría de lleno en la industria de los medicamentos, que mueve millones de dólares, y redefine las reglas de juego para la propiedad intelectual en el país.