Denuncia por Tratos Preferenciales en la Adquisición de Inmunizaciones
El ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff, reveló detalles sobre la trama detrás de la compra de vacunas COVID-19 en Argentina, señalando la «afinidad y cercanía» entre el exministro de Salud Ginés González García y el empresario Hugo Sigman como factor clave para el retraso en la llegada de dosis esenciales.
Expedientes «Pisados» y Negocios Locales
En diálogo con Nacho Ortelli en Radio Rivadavia, Wolff destacó que el pedido de indagatoria del fiscal Carlos Stornelli confirma que existieron expedientes «pisados» para beneficiar negocios locales. Según la Agencia Noticias Argentinas, el ministro recordó que, mientras Argentina era escenario de pruebas masivas de Pfizer con decenas de miles de voluntarios, el Gobierno nacional utilizó «argumentos fantasiosos» para bloquear su arribo.
«Nos decían que Pfizer quería los glaciares; delirios que hoy se caen ante las pruebas de que el negocio estaba en otro lado», sentenció Wolff.
Disparidad en los Tiempos Administrativos
El foco de la denuncia reside en la disparidad de tiempos: mientras la negociación con Pfizer fue paralizada, los contratos vinculados al Grupo Insud y a las vacunas Sputnik y Sinopharm se cerraron en menos de un mes. Wolff subrayó que estos «tratos preferenciales» con laboratorios cercanos al poder terminaron costando vidas ante la falta de opciones inmunológicas.

Reivindicación Judicial y Responsables
Wolff reivindicó la presentación judicial realizada hace cinco años, señalando que el tiempo les dio la razón sobre las «posibles incompatibilidades» de los funcionarios que decidían qué vacunas comprar. «Fue un esquema para favorecer a ciertos laboratorios que torpedeaban la llegada de otras marcas prestigiosas», concluyó, celebrando que finalmente los responsables, entre ellos Sigman y la exministra Carla Vizzotti, deban dar explicaciones ante la Justicia.
La investigación continúa su curso, y se espera que más detalles salgan a la luz en los próximos días.