Por Primera Vez, un Satélite de Observación Utiliza un Modelo de Visión-Lenguaje en el Espacio
En un hito sin precedentes, un satélite de observación terrestre logró identificar de forma autónoma objetos de interés en respuesta a consultas en lenguaje natural, marcando un antes y un después en la inteligencia artificial orbital. El logro, alcanzado en abril, es el primer uso reportado de un modelo de visión-lenguaje (VLM) en órbita.
El satélite encargado de esta proeza es el Yam-9, construido por la empresa de infraestructura espacial Loft Orbital. A bordo, un paquete de software desarrollado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA permitió que el satélite procesara datos y respondiera a preguntas sin intervención humana directa.
¿Cómo Funciona el Modelo de Visión-Lenguaje en Órbita?
El software NAVI-Orbital actúa como un arnés para el modelo Gemma 3, creado por Google DeepMind. Este VLM está diseñado para aplicaciones en el borde (edge), funcionando con hardware limitado lejos de centros de datos. Los investigadores le pidieron al modelo clasificar datos de sensores en áreas donde el entorno natural se encuentra con el desarrollo humano, o identificar infraestructura alrededor de centros ferroviarios, y el modelo lo logró con éxito.
“Esto abre la puerta a capas de patrullaje siempre activas en el espacio. Con un VLM, puedes tener lógica, como ‘monitorea esta frontera y avísame cuando algo sea sospechoso’, e interactuar de ida y vuelta con los satélites”, explicó Paul Lasserre, director de IA de Loft Orbital.

Implicaciones para la Industria Espacial y la Ciencia
Este avance tiene dos consecuencias principales. A corto plazo, los sensores espaciales serán mucho más útiles al realizar un triaje inicial de datos en órbita, reduciendo la avalancha de información que los analistas deben procesar. A largo plazo, es una prueba de concepto para ejecutar infraestructura de IA a mayor escala en el espacio.
El modelo Gemma 3 es de código abierto, pero los ingenieros de JPL, liderados por Juan Delfa Victoria, optimizaron el software para reducir las librerías y la memoria necesarias.
Otras empresas ya están siguiendo este camino. Planet Labs vuela satélites con procesadores Jetson Orin de Nvidia, aunque por ahora los usan para tareas de detección de objetos más simples. Un portavoz confirmó que investigan aplicaciones de IA, incluidos VLM. Kepler Communications, que opera el grupo más grande de GPUs en el espacio, no reveló detalles por acuerdos de confidencialidad, pero señaló que ha habido “varios casos de uso no divulgados de nuestro entorno de cómputo” desde el lanzamiento de sus naves en enero.
El Futuro: Constelaciones Inteligentes y Asistentes para Astronautas
El objetivo de Loft Orbital es construir una constelación de entre 50 y 100 satélites como el Yam-9 para garantizar cobertura en tiempo real de cualquier punto de la Tierra. Actualmente, la empresa opera 12 naves en órbita.
Las lecciones aprendidas con estos modelos más pequeños ayudarán a desplegar infraestructura de cómputo a mayor escala, especialmente en áreas clave como la gestión de energía y memoria. Además, la idea detrás de NAVI-Space nació del investigador del JPL Taran Cyriac John, quien pensó en asistentes digitales para astronautas en la Luna o Marte. “Queremos proporcionar un asistente interactivo, como en los videojuegos y películas, donde ves una IA que puede conversar”, comentó Delfa Victoria.
Este hito demuestra que los satélites ya no solo recopilan datos: ahora pueden pensar y actuar por sí mismos.